República Dominicana: Arrestan y luego liberan a sacerdote dominico que intentó impedir el desalojo de una familia en El Seibo

República Dominicana: Arrestan y luego liberan a sacerdote dominico que intentó impedir el desalojo de una familia en El Seibo

El sacerdote dominico Miguel Ángel Gullón, director de Radio Seibo, fue arrestado al mediodía de este miércoles 14 de enero cuando intentó impedir, de forma pacífica, el desalojo de una familia en la calle Bobadilla del sector Mirador Sur de esa provincia en República Dominicana.

 

El religioso fue aprehendido por funcionarios policiales de la provincia de El Seibo, quienes le colocaron unas esposas, cuando pedía un tiempo de espera mientras el obispo de la Diócesis de esa zona, Jesús Castro, se comunicara con el presidente de la Central Romana, una empresa privada vinculada al ramo azucarero del país.

 

Sin embargo, los uniformados de la policía nacional no atendieron a la petición de Gullón y procedieron a detenerlo.

 

 

Las imágenes de la detención del sacerdote, quien también es presidente de la Asociación Latinoamericana de Educación y Comunicación Popular (Aler) se viralizaron inmediatamente, generando indignación en parte de la comunidad.

 

Los vecinos reclamaban que se estaba cometiendo una injusticia con Gullón al ser arrestado de esa manera.

 

Antes de la detención, le fue consultado el por qué se encontraba en el sitio del desalojo y explicó que la familia objeto de la medida le llamó por teléfono para exponerle la situación y solicitar su intermediación.

 

Indicó que esas personas llevaban 35 años viviendo en el lugar, donde vieron nacer a todos sus hijos y decían no entender el por qué se les quería sacar de la vivienda sin orden judicial ni diálogo previo.

 

 

Abogados vinculados a la empresa se hicieron acompañar de un contingente de policías para sacar a las personas de la casa a la fuerza.

 

Otros testigos del suceso también denunciaron a los medios locales que los dueños de Central Romana pretenden desalojar a estas personas de la finca “porque ya no los necesitan, los desechan como un trapo viejo… y lo más grande, cuando los botan esos infelices no tienen para dónde irse, no tienen residencia, no tienen nada”.

¿Cuál fue el rol de Gullón?

 

Según lo explicó el propio sacerdote su único propósito en el lugar fue interceder “como buenos samaritanos que somos acá”.

 

Un poco más calmado luego de su posterior liberación, el comunicador popular contó a su equipo que en momentos en que se encontraba reunido en la radio donde trabaja le llamaron para que acudiera a intermediar en la situación.

 

 

Relató que una vez que llega al lugar, y al observar que los miembros de la familia ya estaban sacando “sus trastes, lo primero que se nos ocurrió fue llamar a monseñor Jesús Castro para  contarle lo que estaba pasando porque él tiene muy buena relación con todo el mundo y también con el Central Romana”.

 

Gullón confirmó que la gestión del obispo con los directivos de la empresa fue positiva ya que se paralizó la medida de desalojo.

 

Señaló que no hubo comprensión por parte de los efectivos policiales de esperar al menos una hora más mientras durara esa diligencia. Refirió que el artículo 59 de la constitución dominicana consagra, en su encabezado, el derecho a la vivienda.

 

Explícitamente, la carta magna de RD establece que “toda persona tiene derecho a una vivienda digna, con servicios básicos esenciales. El Estado debe fijar las condiciones necesarias para hacer efectivo este derecho y promover planes de viviendas y asentamientos humanos de interés social”.

 

 

Para Gullón, el artículo constitucional busca preservar el derecho que tiene dominicano y dominicana de contar con un hogar seguro y con los servicios básicos necesarios, bajo el marco de un estado social y de derecho.

 

Para él, “después de la biblia, la constitución es sagrada porque ha sido redactada y aprobada por el congreso, por los diputados, por los senadores, por el presidente y es la que nos rige”.

 

El religioso también lamentó lo de su detención ya que por un lado hubo intransigencia de los agentes ante su mediación y por el otro no había ninguna orden en su contra para arrestarlo.

 

También se conoció que el jefe de la familia afectada trabajó durante 35 años en Central Romana pero falleció recientemente, sus parientes están en una condición de extrema vulnerabilidad.

 

 

Derechos violentados

 

En ese sentido, el presidente de Aler denuncia que “ahí lo que tuvimos fue una violación a la dignidad por ser hijos e hijas de Dios, a esta familia y luego a la Constitución. Lo que estamos buscando desde Radio Seibo y todos los medios de comunicación que están apoyando es que esta familia tiene derecho a que se cumpla este artículo 59 y que se restaure su dignidad. Se llama la justicia restaurativa”.

 

Miguel Ángel Gullón reiteró que actuó en su rol de mediador, en consonancia con su compromiso pastoral y de defensa de los derechos humanos. Llamó también a las autoridades a respetar la dignidad humana, el debido proceso, el rol de la Iglesia, de la sociedad civil y de los medios comunitarios.

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