Reino Unido, que asume este mes de febrero la presidencia rotatoria del Consejo de Seguridad de la ONU, centrará sus esfuerzos en Ucrania, Sudán y Gaza, los tres conflictos que considera «las mayores amenazas para la paz internacional» en la actualidad.
Al presentar este lunes en rueda de prensa un avance del programa del Consejo, el embajador británico ante la ONU, James Kariuki, condenó los últimos ataques rusos a la infraestructura energética ucraniana, que han dejado a miles de familias sin suministros básicos en pleno invierno.
Kariuki adelantó que el órgano mantendrá un debate sobre esta cuestión el día 25, coincidiendo con el cuarto aniversario de la invasión rusa.
La posición del Reino Unido en el Consejo de Seguridad de la ONU
También, pidió más esfuerzos para que llegue ayuda humanitaria a Sudán, donde la guerra civil, que estalló el 15 de abril de 2023, ha provocado hasta el momento la muerte de decenas de miles de personas y el desplazamiento externo o interno de más de 13 millones, sumiendo al país en la peor crisis humanitaria del planeta.

En cuanto a Gaza, Kariuki destacó la necesidad de «garantizar» la entrada de ayuda humanitaria a gran escala y que el alto el fuego sea «efectivo», tras las condenas por los ataques del Ejército israelí que han provocado la muerte de más de medio millar de palestinos y la destrucción de infraestructuras vitales, según las autoridades gazatíes.
El embajador afirmó que el Consejo tratará estas cuestiones el 19 de febrero, mientras que el día 13 se convocará una reunión sobre Siria y el 18 otra sobre Libia.
El Consejo también abordará el estado de sus misiones en Sudán del Sur y en la República Centroafricana.
Respecto a la crisis financiera de la ONU, el embajador británico recordó que su país ha «cumplido plenamente» con sus contribuciones al presupuesto de 2026 y aunque reconoció que el organismo debe apostar por «la eficiencia en el gasto», puntualizó que el Consejo de Seguridad «no es el órgano indicado para debatir normas financieras». EFE












