“Invertir en los universitarios obreros, administrativos y docentes es la inversión más rentable que puede hacer el Estado en este proceso de cambio”, afirmó la Asociación Venezolana de Rectores Universitarios (Averu). Advierten que “sin universidades operativas y profesionales dignificados, el crecimiento de la salud, la industria y la agroindustria desde la soberanía y la independencia será insostenible en el tiempo”
La Asociación Venezolana de Rectores Universitarios (Averu) se pronunció este 23 de enero para reiterar la urgencia de aumento salarial para los educadores, asegurando que “no puede haber reconstrucción nacional si se mantiene en la indigencia a quienes tienen la responsabilidad de formar el capital humano del país”.
En el comunicado, difundido en redes sociales por La Universidad del Zulia (LUZ), afirman que “la reactivación de flujos financieros y la inversión en sectores estratégicos representan una oportunidad histórica que el Estado debe administrar con equidad”, por lo que piden poner atención al “colapso del salario como barrera al desarrollo”.
“La dolarización de facto de nuestra economía ha terminado por pulverizar el salario universitario. Es una afrenta a la academia que, tras más de 1.400 días de congelación salarial, un docente de la máxima categoría perciba menos de 1,5 dólares mensuales”, advierten.
Detallan que “esta precariedad extrema ha forzado la desaparición del poder adquisitivo, impidiendo cubrir incluso el 1 % de la canasta alimentaria y sometiendo a miles de familias universitarias a un sufrimiento incompatible con la dignidad humana”.
Solicitan una “recuperación del salario real” con un ajuste “inmediato y suficiente” así como el fin de la «bonificación» del trabajo. “Los beneficios como el Bono de Guerra Económica deben integrarse al salario para garantizar prestaciones sociales justas y eliminar la politización de los derechos laborales”, dice el escrito.
“Exhortamos al Ejecutivo Nacional a que la gestión de los nuevos fondos soberanos y los ingresos petroleros priorice al talento humano”, agregan en su misiva. “Invertir en los universitarios obreros, administrativos y docentes es la inversión más rentable que puede hacer el Estado en este proceso de cambio”.
Advierten que “sin universidades operativas y profesionales dignificados, el crecimiento de la salud, la industria y la agroindustria desde la soberanía y la independencia será insostenible en el tiempo”.









