Presentando la cédula laminada y el portador, en caso de cancelar con tarjetas de débito o crédito cada persona podía llevarse sólo 20 piezas
Enormes colas de hasta 13 horas hicieron ayer quienes esperaban encontrar descuentos de hasta 60 % en mercancía de las tiendas de ropa infantilEPK y les cayó el balde de agua fría, cuando les notificaron tardíamente que las rebajas serían apenas de 10 y 20 %.
Una profunda decepción fue la que les quedó a un gentío que desde las 5:00 de la mañana, sin desayuno en el estomago inclusive, sacrificó su día de trabajo o descanso para plantarse a las afueras de los centros Metrópolis, Sambil y Ciudad Comercial Las Trinitarias esperando que dieran luz verde a una venta supervisada, a precios justos.
El revuelo se produjo luego que el pasado miércoles, el responsable de laSuperintendencia de Precios Justos (Sundde), Andrés Eloy Méndez autorizara la medida en todos los establecimientos de la cadena existentes en el país luego de una fiscalización realizada en una sucursal del Distrito Capital que incurrió en especulación.
Entusiasmados, de forma progresiva iban llegando a los centros comerciales a esperar que abrieran a las 10:00 de la mañana para ingresar y verificar que efectivamente se estuvieran cumpliendo las ventas a precios módicos.
En el local del centro comercial Metrópolis estaba fijado sobre la puerta de vidrio principal un cartel donde se especificaban las condiciones para cada comprador al momento de efectuar la compra.
Presentando la cédula laminada y el portador, en caso de cancelar con tarjetas de débito o crédito cada persona podía llevarse sólo 20 piezas. Nadie podía probarle la ropa a sus hijos y el ingreso de personas de 10 en 10.
Dioselys Ortiz, habitante de Tamaca centro, llegó al Sambil Barquisimeto a las 12:30 del mediodía para comprarle los estrenos a su niña de siete años. Eran las 3:00 de la tarde, y todavía no tenía certeza si aplicarían las rebajas o no. Cansada, por estar de pie y con un embarazo de seis meses lo primero que quería era “buscar más que todo ropa económica, porque en la calle los precios están muy elevados”.
“Pasé por las tiendas Traki del Babilon y el centro, por Tijerazo y Grafitti del centro comercial Arca y cuando vi los colones decidí venirme para acá”. A las 5:00 de la tarde todavía hacían cola.
Fotos Abraham Palencia
Gabriel Grisanti
La Prensa














