El oro cotizaba estable en torno a los $1.330 la onza el viernes y se dirigía a su mayor avance mensual en siete meses, debido a que las persistentes preocupaciones sobre una desaceleración de la economía estadounidense afectaban al dólar.
El oro ha sumado casi un 7% en febrero, su mayor alza mensual desde julio, debido mayormente a débiles datos económicos en China y Estados Unidos, y a la agitación política y económica en Ucrania, lo que elevaba la demanda del metal como cobertura contra el riesgo.
El oro al contado se negociaba sin cambios, a $1.330,50 la onza a las 1112 GMT, por debajo de máximos de cuatro meses de 1.345,35 dólares el miércoles.
Los futuros del oro para abril en Estados Unidos perdían $1,10, a $1.330,70 la onza.
En su testimonio ante la Comisión de Banca del Senado, la presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos, Janet Yellen, reconoció que el clima inusualmente gélido del invierno estadounidense parece ser el motivo de las recientes señales de debilidad en la economía del país, sugiriendo que el banco seguiría reduciendo sus medidas de estímulo.
La Fed redujo en $10.000 millones sus compras mensuales de bonos en cada uno de sus dos últimos encuentros. El banco tiene previsto reunirse de nuevo el 19 de marzo.
Las acciones europeas caían y el dólar perdía un 0,6% frente a una cesta de importantes monedas, debido mayormente a la fortaleza del euro luego de que datos sobre la inflación de la zona ero superaron las expectativas, aliviando la presión para que el Banco Central Europeo relaje su política monetaria la próxima semana.
Entre otros metales preciosos, la plata sumaba un 0,2%, a $21,32 la onza. El platino ganaba un 0,1%, a $1.447,99 la onza y el paladio avanzaba un 0,2%, a $739,60 la onza.
Agencias