¿Podrá Maduro “comprar” legitimidad?
mayo 12, 2013 5:52 am

No hay petrodólares suficientes para silenciar la crisis de la democracia venezolana

La última encuesta del Ivad -que poco antes del 14-A asignaba a Maduro una ventaja de 15 puntos- anunció esta semana que solo 4 de cada 10 venezolanos creen que los resultados del CNE son correctos (el mismo sondeo revela que de realizarse una nueva elección, la ganaría Capriles).

 

Datanálisis registra que el 70% rechaza la negativa del CNE a realizar la auditoría solicitada por la oposición en la cual se exige la revisión exhaustiva de los cuadernos de votación, la generación del reporte estadístico del SAI (Sistema de Autenticación Integrado) y el de no duplicidad del voto. Es inaceptable que el CNE haya gastado 244 millones en la plataforma de captahuellas y luego se niegue a proporcionar la información a la que tenemos derecho los electores y sin la cual se impide demostrar que el “triunfo” de Maduro es fraudulento.

La solicitud de auditoría de la oposición, como informa el experto periodista Eugenio Martínez, “se basó en los artículos 2, 3, 4 y el numeral 33 de la Ley Orgánica de Procesos Electorales”. Así que Lucena mintió al afirmar que “es imposible aprobar la solicitud en los términos planteados, ya que no están previstos en el ordenamiento jurídico” (EU 29-04-13). “La auditoría -escribe el rector Vicente Díaz- no tiene que ser para dar seguridad a los rectores sino a los electores. Y una parte muy importante del país tiene dudas del resultado anunciado”. (EN 09-05-13).

 

Desde el primer boletín oficial surgieron dudas razonables dentro y fuera del país: “Más de 4 millones de votos no cuadraron a la hora de contar papeleta por papeleta” escribe Joseph Poliszuk (EU 21-04-13). “Matemáticos denuncian que resultados dados por el CNE presentan inconsistencias lógicas y numéricas”. En el primer boletín existían más votos que votantes; en el segundo, la cantidad de sufragios aumentó en 102.560 votos, aunque solo se incorporaron entre ambos boletines 42.470 electores” (EU 09-05-13).

 

La prensa mundial se ha hecho eco del aparente fraude en Venezuela, en vista de la negativa del CNE a realizar una auditoría para determinar el resultado real. Las sospechas se acrecientan por el golpe dado al Parlamento y llegan de EEUU, la Unión Europea, la OEA y ahora al Cono Sur: “Parlamentarios del Mercosur piden suspender a Venezuela (EN 10-05-13) y exhortan a hacer cumplir la cláusula democrática del Protocolo de Ushuaia”.

 

Diputados de Argentina, Uruguay y Paraguay solicitaron una reunión urgente y los de Brasil preparan una resolución similar. Además Perú está solicitando otra cumbre de Unasur para dar respuesta al caso venezolano, en vista de que Maduro y el CNE incumplieron la promesa de aprobar la auditoría exhaustiva solicitada por Capriles.

 

¿Por qué Maduro y el CNE violan la palabra dada a los países de Unasur de “implementar una auditoría del total de las mesas electorales”? La respuesta está en hechos como el que reseña InterAmerican Trends: Para los centros electorales con 1 o 2 mesas, la identidad de los electores no es verificada por el SAI. La auditoría ciudadana del 54% de las mesas de votación excluye de facto a los centros electorales que tienen 1 o 2 mesas.

 

El análisis de los resultados del 14-A indica que es en estas mesas donde Maduro le saca la mayor ventaja a Capriles (y hasta a Chávez) De 1 sola mesa hubo 784 centros y de 2 mesas 519: en ellos se concentra un estimado de 627.208 electores o votos, sin verificación de identidad y sin auditoría ciudadana.

 

Son centros “comodín” que determinan el resultado de la elección, escamoteando la voluntad del elector, al estar solo bajo el control del CNE rojo y fuera del control ciudadano y de los partidos políticos de la oposición. Por eso reculó Maduro cuando Lucena debió decirle que revisar todas las cajas y los cuadernos, abriría la caja de los truenos. La gira de nuestros parlamentarios y la decisión del CNE de rechazar la solicitud del candidato Capriles, acrecienta las dudas.

 

Con una inflación desatada del 4,3% en abril y una acumulada en alimentos de 16,2% en 4 meses, Maduro emprende un costoso viaje al Cono Sur intentando reeditar los tiempos de “Don Regalón” (ahora con protestas incluidas): invita a Argentina a desarrollar la agricultura venezolana (después de haberla destruido) e igual oferta hace a Brasil. En Uruguay firmó la adquisición de transformadores eléctricos, aunque Jesse había prometido comprar equipos a la industria nacional.

 

La alarma sobre la crisis de la democracia venezolana expresada por la ilegitimidad de Maduro, la violencia fascista contra diputados opositores, el encarcelamiento y persecución de disidentes y las amenazas y despidos de funcionarios públicos por razones políticas se ha extendido en la región y ya no hay petrodólares suficientes para silenciarla.

 

Marta Colomina

 

mcolomina@gamil.com