La información
julio 4, 2013 9:21 am

La libertad de expresión es un derecho constitucional estrechamente vinculado con el sistema democrático. Una expresión libre es determinante y fundamental para el buen desenvolvimiento de la sociedad. Sin embargo, desde el Gobierno han sido numerosas las agresiones contra la libertad de prensa, actitud muy propia de los regímenes totalitarios.

 

Cuando se habla de libertad de expresión y transparencia informativa, ello se traduce en mayor eficacia, mejor inversión de los recursos y servicios públicos. Se trata de un aspecto muy importante para que la democracia funcione.

 

Sin embargo, aquí hemos estado sometidos a una peculiar represión mediática. En ningún momento, el Gobierno ha ocultado sus intenciones de establecer una hegemonía comunicacional. A la clausura y confiscación de medios de comunicación, hoy, cambiando de estrategia, los compra para uso exclusivo y beneficio de la parcialidad política en el Gobierno, presentar ante el país una realidad completamente distorsionada, implantar un modelo de pensamiento único y autocrático, e informar solo lo que les convenga.

 

El oficialismo aplica tres tácticas: silenciar, reprimir y aparentar. Hay constantes apagones, desabastecimiento, severa escasez del papel higiénico, arroz, leche, azúcar y otros productos básicos. Toda esta situación la pretende silenciar el Gobierno, que ha sido incapaz -tal como es su obligación- de garantizar el ordenamiento del espacio público de las comunicaciones para promover y garantizar amplitud y variedad de las coberturas informativas y, en particular, el pluralismo de la opinión pública. Aquí se nos presenta el caso del canal 8, VTV, que se encuentra prácticamente secuestrado por el Psuv.

 

Esa hegemonía comunicacional se ha ido articulando con la presencia de toda una estructura de medios en manos del Gobierno, lo cual evidencia una política bien orquestada de manipulación informativa, que ha visto en la comunicación el espacio privilegiado para la ideologización en pos de un sistema socialista que es el objetivo prioritario hacia donde se orienta este proceso gubernamental. Es fundamental la democratización de las comunicaciones. Ello implica asegurar efectiva libertad de comunicar a todos, en un ámbito de pluralismo democrático. Se requiere de un sistema nacional de comunicación plural, diverso y democrático.

 

Por Antonio Ledezma