logo azul

Jesús de Nazaret y Arturo Pérez-Reverte

Categorías

Opiniones

Jesús de Nazaret y Arturo Pérez-Reverte

 

 

Congeniar el alma y la razón sin convertir el espíritu en espada demoledora de la historia, ni a “la invención” en la inexistencia de Jesús de Nazaret, es un tema ilustre y delicado, que no da para bingo…

 

El ensayo, La identidad de los crucificados en el Gólgota [El país de España 3/4/23] ha recibido más de 2 millones 800 mil reproducciones en Twitter [no igual número de leídos]. Un artículo sobre Jesús de Nazaret, del Dr. Fernando Bermejo Rubio, investigador, doctor en filosofía e historiador con reconocimiento internacional, que publicó [2018] el voluminoso libro (796 páginas), La invención de Jesús de Nazaret. El ensayo en El País-Cultura, fue súbitamente comentado por Arturo Pérez-Reverte en su cuenta-pajarito, y al decir peninsular, madre mía, anda [¡!] qué lío que se ha armado…Complicado.

 

Como reza el apotegma latino, todo lo brillante es raro, por lo que me arriesgo a meterme en este lío, sin acritud.

 

 

Jesús, Dimas, Gestas y Barrabas, alabado e ignorados

 

 

Lo que una investigación histórica intenta discernir sobre la muerte de Jesús, su alcance en el nuevo testamento y por qué Dimas y Gestas “fueron olvidados”, fue ironizado por Arturo Pérez Reverte quien sentenció: “Ya es hora de que, tras un secular y vergonzoso ninguneo, las otras víctimas ignoradas de la Crucifixión sean reivindicadas al fin como Dios manda. Si hay café, que sea para todos. Los cuatro evangelistas o sus herederos deberían pedir perdón a Dimas (el ladrón de la derecha) y a Gestas (el ladrón de la izquierda, que cada cual elija el suyo) por casi 2.000 años de invisibilidad. No me digan que no les encanta. Seguimos para bingo”. Fin de la cita.

 

 

Fernando Bermejo Rubio nos dice en el ensayo de marras: “La Semana Santa podría adquirir sentido para los ateos si se reivindica la dignidad de las víctimas de la sevicia del poder, incluyendo al crucificado con Jesús, y no de la muerte brutal de un solo hombre hace dos mil años”. Al parecer la reflexión desató la irreverencia-si acaso la ira agazapada de muchos twitteros-en una sociedad [hispana] donde el verbo ágil hace gala de temples filosos a la hora de opinar sobre visiones tan difíciles y sensibles, como el Jesús-histórico, el líder, el hombre de carne y hueso vs. el Jesús-Mesías, el de Galileo, el salvador, el mítico.

 

 

Alerto que no deseo entrar a fondo en la cuestión, “sobre si vale la pena o no entender lo que significa tal olvido [Dimas y Gestas], sobre si hay o no razón para creer que estos hombres no fueron también maltratados antes de ser conducidos a la horca, o sí la agonía de sus cruces fue menos sangrienta y dolorosa que la de Jesús” [Dixit Bermejo].

 

 

Algunos estudiosos manejan la tesis que Barrabás [que en Armeo significa hijo del padre y también se llamaba Jesús] lideraba un complot contra los romanos y los tres crucificados por Poncio Pilatos [quien jamás habría pedido opinión a los judíos], es un debate de siglos, que no pretendo fijar. Lo llaman la tercera búsqueda. Busco dilucidar si estos razonamientos pueden discutirse con tolerancia, serenidad y rigor científico. La tesis de los historiadores del Jesús histórico, cuyo padre es Hermann Samuel Reimarus en obra póstuma [1778], plantea un Jesús más existencial, que a lo menos merece una observación reposada.

 

 

Lo que me propongo revisar-partiendo de las investigaciones de Bermejo Rubio [también autor de El maniqueísmo y Los judíos en la Antigüedad], es la trascendencia historiográfica de su trabajo. No interpreto el periplo de Pablo y las cartas paulinas; el quiebre de Pablo y Pedro sobre el destino testamentario de la palabra de Jesús o lo consagrado por los cuatro evangelistas Marcos, Mateo, Lucas y Juan. El asunto es entender, asimilar, digerir, ponderar, como una deliberación puede tener lugar en un espacio público sin estridencia.

 

 

Sin duda lo primero es leer el artículo y la obra de Bermejo. No podemos reproducirlo, pero si algunas impresiones: “[…] Se puede entonces vislumbrar la relación que debió existir entre los tres crucificados Dimas, Gestas y Jesús] y comprender también por qué Pilato los mandó ejecutar de la misma manera, en el mismo tiempo y en el mismo lugar: todos se habían mostrado, de una u otra manera, enemigos de Roma”

 

 

.

Pérez-Reverte con su habitual verbo afilado-frío y penetrante-replica con asadura. Lo que consiguió fue una cascada de Tweets-sin lugar a duda creativos-pero curiosamente poco o nada relacionados con el interés del autor [Bermejo-Rubio] de validar [o no] su entender sobre el olvido selectivo de los mártires, y sin revisar el texto escrito.

 

 

Los memes lo son todo…para los tecladistas

 

 

La pertinencia de un enfoque histórico por ser [o no] revelador de una búsqueda condujo a una danza de lobos tecladistas. Notorio como sin leer el ensayo, Bermejo fue objeto de un ninguneo inclemente. Emerge como “respuesta” la tesis de la recordación-sic-como si se tratara de una discusión de izquierda y derecha. Los memes no dejaron de florecer: “J… con los indignados, cada vez los hay por las cosas, vivimos en la “sociedad indignada” […] “Y creamos La Oficina de Atención a Las Víctimas de Crucifixión en el Gólgota (quedan excluidos los resucitados)” […] “Venga ya Foucault, a reparar a todos los magnicidas, exitosos o tentados, ¡cuyo suplicio no relevaste en tu libro! Lo tuyo fue llamativamente selectivo”. Otros [minoría] replicaron: “El problema de nuestra época. La gente confía más en un influencer famoso que se inventa lo que dice el artículo que en un reputado historiador” […] “La hipótesis del autor, ejecución colectiva por un mismo delito de rebelión contra Roma, es interesante y creíble. Lamentablemente todo se trivializa y queda en memes, es a lo que llegamos…”

 

 

Sin querer ahora valorar la tesis de la rebelión de Jesús et all, quiero subrayar cómo el debate se trivializa, se funde en lo banal. Se estruja sobre lo no leído. ¡Los memes los harán libres! a contravía de Veritas vos liberabit [versículo 8:32 del Evangelio de Juan]. Es la ansiedad de recordar ‘la recordación’ cuando nadie la trajo a cuento. Es reducirnos a la selectividad, cuando nadie cantó esa bolita…Para el autor de la saga de Alatriste existen [en España] varias maneras de abordar la Historia, “desde una izquierda que intenta siempre referirse a la Historia del país como un lugar oscuro, hasta una derecha que hace lo contrario, sólo hablar de episodios épicos de los que estar orgullosos». Muy bien. Pero Bermejo Rubio no pretendía cabalgar en un lugar oscuro de la historia ni lanzar una épica de la recordación. Por el contrario, busca dar luz-según lo cree-de la glorificación de Jesús…Dice Bermejo Rubio: “El proceso de glorificación y conversión a Dios de Jesús fue, por supuesto, complejo, pero su génesis y desarrollo se explican no sólo en términos de las intensas necesidades psicológicas de sus discípulos inicialmente desilusionados, sino también a la luz de las culturas mediterráneas. Nacimiento virginal, preexistencia, taumatgia, muerte vicaria, inmortalidad, ascensión, resurrección como deificación…son conceptos que ya se encuentran en la polifacética religiosidad de la época grecorromana…” […]

 

 

Dad al César lo que es del César…

 

 

El crítico literario Emilio De Miguel Calabia, comenta: “Jesucristo es un enigma. Para un creyente es el Hijo de Dios. ¿Y para un no-creyente? Las posibilidades son infinitas”. Como creyente de Jesús, Hijo de Dios, también podría afirmar que nuestras posibilidades son infinitas. Creer en los evangelios no desdice revisar y conocer sobre la personalidad de Jesús, la realidad histórica que vivía Israel o su eventual lucha por la liberación de Judea. “Dad al Cesar lo que le pertenece y a dios lo que es de Dios”, si bien sugiere apartar lo político de la fe, en la modernidad no impide revisar las notas del historiador Flavio Josefo, marcado por las luchas de los judíos por su independencia…Los “memes” [de lo no leído] no pararon: “Es que Gestas y Dimas fundaron el PESOE en Jerusalén” … “Gestas no estoy para fiestas”. Vale la pena ahora citar al filósofo alemán Schopenhauer: “Creer (Glauben) y saber (Wissen) se comportan como los dos platillos de una balanza: en la medida en que uno sube, el otro desciende…” ¿Y por qué no creer y saber más? [….]

 

 

Juan Curráis Porrúa sobre el Libro de Bermejo Rubio, La invención de Jesús de Nazaret, sentencia: “Un proceso secular que colonizó la cultura occidental hasta nuestros días…particularmente en el ámbito académico, donde se supone la clara diferencia epistemológica entre el Jesús histórico y el Cristo de la fe, sin incurrir en híbridos o sincréticos que mezclen el aceite pegadizo de la fe que funda la teología y el agua clara de la razón histórica”. El justo medio de la moderación…

 

 

Admiro y respeto inmensamente a Arturo Pérez-Reverte por lo cual me permito darle un consejo de su fiel lector: No juegue La Oca en RRSS con el “agua clara” de la razón histórica ni “el aceite pegadizo” de la fe, porque el título de personalidad de número, ya lo tiene ganado amigo mio. Congeniar el alma y la razón sin convertir el espíritu en espada demoledora de la historia, ni a “la invención” en la inexistencia de Jesús de Nazaret, es un tema ilustre y delicado, que no da para bingo…¿No me diga que no le encanta Arturo?…

 

Orlando Viera -Blanco

@ovierablanco

Comparte esta noticia:

Contáctanos

Envíe sus comentarios, informaciones, preguntas, dudas y síguenos en nuestras redes sociales

Publicidad

Si desea obtener información acerca de
cómo publicar con nosotros puedes Escríbirnos

Nuestro Boletín de noticias

Suscríbase a nuestro boletín y le enviaremos por correo electrónico las últimas publicaciones.