Historia larense de la infamia

Historia larense de la infamia

El desprecio olímpico que le hizo Nicolás Maduro, aconsejado por Pedro Carreño y en contra de la opinión del Toñeco Reyes Reyes, tanto a Amalia Sáez como a Richard Coroba, al obligarlos a renunciar vergonzosamente, usando correveidiles de mensajeros, a sus aspiraciones de repetir en las alcaldías de Barquisimeto y Cabudare se inscribe perfectamente en la Historia larense de la infamia cuyos autores a dos manos son los “caballeros” que mencioné anteriormente: Mr. Vuitón y el Toñeco.

 

De haber ocurrido ese bochorno en Japón no habría duda que el diario EL IMPULSO mostraría un titular a toda página “Se suicidan en pacto de honor los alcaldes de Iribarren y Palavecino” Pero que va, eso no sucederá, ya que el suicidio de esa naturaleza, implica un cierto honor, una vergüenza perdida, una pena muy grande, una humillación intolerable y estos dos representantes del “hombre nuevo” del Socialismo del Siglo XXI se dejaron de “eso” tiempo ha. Su papel es comer y callar. Cobrar y no ver. Aprobar y olvidar. Durante la campaña para gobernadores, donde Henri Falcón le propinó una sonora paliza al Toñeco Reyes Reyes, Amalia fue obligada a esconderse. Le mandaron a callar la boca. A no aparecer.

 

Al otro, el Sr. Coroba, simplemente le dijeron que siguiera haciendo lo habitual: Hacer parrilla, comer mondongo y esconderse en lugares, ay señor, en lugares cómodos, perfumados y cariñosos. En la campaña presidencial, allí si la cosa se puso fea, Pedro Carreño llegó a proponer que Amalia y Coroba apoyaran a Capriles como una forma de restarle votos al candidato opositor, pues al saber la gente que ambos dignatarios se inclinaban por el Correcaminos seguramente lo harían perder miles y miles de votos, porque, si a ver vamos, a Amalia y Coroba le está cayendo el aguacero de la ignominia y el demérito y el que se meta a su favor sale empapado.

 

En las encuestas están bien (pero para el que le gusta lo malo) Amalia muestra un “destacado” 24% y Coroba un “envidiable” 16%. Pero lo más deshonroso, que no fue conmigo y me dio pena, fue lo sucedido en el último acto de Maduro en Barquisimeto en el cual a Amalia la sentaron obligada en la cuarta fila de la tribuna y al tal Coroba en galería. Si tuvieran algo de vergüenza, de pena, de escrúpulos, por supuesto que no habrían asistido al acto alegando que tenían piquiña o un ataque de sabañones o quizás temor a la fiebre A1H1. Pero los grandes autores de la Historia Larense de la Infamia, que actúan en forma despiadada e inhumana contra las reses de su propio corral actúan aún peor contra los opositores. Tienen un libro de 5.000 capítulos contra Henri Falcón que lo han venido desarrollando en la medida en que transcurre el tiempo.

 

Un primer capítulo lo viene escribiendo criminalmente el mismísimo Comandante de Cantinas Saqueadas, el Sr. Pedro “Vuitón” Carreño, con un rosario de acusaciones y denuncias infundadas, falsas, temerarias que consisten en pagarle cuatro reales a un mercenario de la política larense para que introduzca denuncias al por mayor contra la gestión del gobernador Falcón y luego, como si estuviera sorprendido, abrir averiguaciones en la Comisión de Contraloría que el mismo preside con los consabidos escándalos y conocidos sistemas de palangre monetaria, política y administrativa. Y en eso lleva meses, de vez en cuando, cada vez que le entra un ataque de caspa cita a Falcón para supuestas interpelaciones que no son otra cosa sino intentos malintencionados de sacar al gobernador de su estado y obligarlo a atender otros asuntos distintos a su rol como primera autoridad de Lara.

 

Después vino el asunto de la Flor de Barquisimeto. Esta obra estuvo durante años en almacenes, desarmada, nadie quería asumir el compromiso de armarla. Por cierto durante todos esos años el Sr. Constructor, que recuerdo cobró unos 4 millones de dólares por diseñarla, Fruto Vivas, jamás dijo una palabra, nunca se quejó, permaneció con la boca cerrada y es ahora, una vez que la Flor está hermosa, sembrada en el corazón de Barquisimeto cuando Mr. Vivas, en perfecta coordinación con Izarrita y Villeguitas declara un falso abandono.

 

Pues la gobernación la rescató, la compró, la instaló con su dinero, en un terreno propiedad de la gobernación, no hubo medio del gobierno nacional y ahora, después que durante varios años los barquisimetanos han gozado de las bondades e instalaciones de la Flor, en actos conmemorativos del Día de Barquisimeto, o en los carnavales, o en el Año Nuevo, es cuando los mismos escritores o colaboradores espontáneos de la Historia Larense de la Infamia acusan la existencia de un deterioro que no solo no existe sino que es una excusa como siempre del chavismo para agarrar la papa pelada. Basta solo citar el caso de las cementeras o de Agrovenezuela para evidenciar como lo que les gusta es encontrar las cosas bien bonitas, ponerles la mano y lamentablemente convertirlas es rastrojos desvencijados por la mala intención, la impericia, y hasta simplemente por maldad. Seguiremos con otros capítulos en próximas entregas.

 

Por Eduardo Semtei

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