El poder del voto
abril 7, 2013 8:25 am

El voto es nuestra mejor arma en esta lucha y el gran remate para este triunfo lo protagoniza usted

Lo primero que debemos aclarar es que las rectoras del CNE no representan al Poder Electoral, ello lo hemos tenido lo suficientemente claro los últimos años.

 

El CNE es una institución que ha querido ser invadida por el partido de gobierno con sus mañas y abusos, pero allí trabajan hombres y mujeres serios, dignos y responsables que pese a lo que la “cúpula” indique se empeñan en hacer su trabajo de la mejor manera posible, por la imposición de la justicia y la voluntad del pueblo más allá de los obstáculos del poder.

 

Proceso tras proceso electoral nos hemos tenido que enfrentar a múltiples luchas que convierten este proceso en una épica, más allá del manoseo de las instituciones por parte del partido de gobierno.

 

Cada una de sus decisiones, silencios y omisiones han favorecido primero a la figura del presidente Chávez y ahora a los jerarcas que les ordenan desde el PSUV hacer esta u otra cosa.

 

Seguro por eso guardaron un silencio tan cobarde durante 48 horas tras la grave denuncia que hicimos este miércoles, resultado de las auditorías del CNE de la semana pasada.

 

Con lo que no pueden contar las rectoras del CNE es con la avalancha y la fuerza que el poder del voto representa por encima de todos sus abusos.

 

El 14 de abril es el día del pueblo y no olvidemos nunca esta premisa: “el día de la elección usted, miembro de mesa, tiene más autoridad que las mismísimas rectoras del CNE”.

 

El voto es nuestra mejor arma en esta lucha y el gran remate para este triunfo lo protagoniza usted. La verificación ciudadana y la auditoría el día de la elección son clave para que cuidemos lo que con gran esfuerzo nos ha tocado lograr: una Venezuela de futuro.

 

El 14 de abril apoye a nuestros testigos de mesa en su trabajo. Y al final del cierre de mesas debe hacerse el sorteo de las mesas que se auditarán, no antes. ¡No permitamos que hagan el sorteo antes del cierre de las mesas! En esto tenemos que ser inconvencibles.

 

Luego, en el acta, debemos colocar el número de electores que aparecen en el cuaderno de votación, no el número que arroja la máquina. Nuestros testigos, y usted como defensor del voto, también deben asegurarse de que este paso se cumpla.

 

Siempre hemos demostrado nuestro talante democrático, y esta vez no será la excepción, pero los abusos e injusticias deben denunciarse. Y esta indignación debe convertirse en acción para convencer, movilizar y defender nuestros votos.

 

Es, pues, esta invitación a organizarnos en nuestros comandos familiares, a asistir masivamente a votar por nuestro futuro: que el dinero nos alcance, dormir y trabajar tranquilos.

 

¡Seguimos adelante!

 

armando.briquet@gmail.com