Detrás del discurso soez
abril 6, 2013 5:07 am

Cuánto tiempo el electorado rojito mantendrá la conexión con una revolución que lo empobrece

 

Si limpiamos el discurso soez y de bajo nivel que acompaña a Nicolás Maduro en esta campaña, como aquellas de “les meteremos medio plátano maduro” y otras de escasa creatividad, encontramos en sus propuestas a la masa de electores, un desesperado esfuerzo por mantener cohesionado el voto rojo del 7 de octubre de su promotor Hugo Chávez.

 

En un país paralizado por los excesivos controles y una inflación incontrolada, el votante rojito se encuentra en un dilema, en el que se debate entre la fidelidad al caudillo fallecido y la realidad que lo obliga a comprar al doble de su precio los productos de la cesta básica.

 

La exagerada exposición que se hizo con los restos del fallecido presidente y su utilización mitológica han permitido que esa masa roja de votantes se mantenga cohesionada con la revolución a pesar de los padecimientos en materia de costo de la vida, inseguridad y deficiencia en los servicios públicos.

 

Esa cohesión ha tratado de ser extendida con la explotación de la imagen del líder muerto, grandes anuncios de supuestas amenazas contra Venezuela, y el mensaje que de ganar Capriles se perderán las misiones.

 

Ello acompañado de la explotación de los artistas bolivarianos, la imagen de la hija del fallecido, quienes entre bailes y cánticos de loas al caudillo muerto, hacen un gran esfuerzo por mantener la emoción en un electorado al que tratan de redimir bajo la idea de un mito al que equiparan con Cristo y que comienza a hacer milagros.

 

Por eso ante la ineficiencia y los fracasos de la gestión de 100 días de Maduro, se refuerza la oferta de que se ampliará la Misión Vivienda y otras como la Gran Misión Eléctrica.

 

Para no reconocer el fracaso en esa materia denuncian un plan opositor para generar un apagón nacional y militarizan las instalaciones. ¿Cuántas veces no se ha anunciado su militarización? Se trata de propaganda para ocultar el fracaso.

 

La incertidumbre está en cuánto tiempo ese electorado rojito, que según Jesse Chacón es de 8 millones de votos, podrá mantener la conexión con una revolución que lo empobrece.

 

Otro encuestador ligado al oficialismo señala que la asistencia a votar será de 70% frente a 82% que asistió el 7 de octubre, es decir 12 puntos menos. Desde luego que no se puede definir cuánto porcentaje restará esos 12 puntos del votante rojo pero es sabido que en elecciones en las que no estuvo Hugo Chávez la participación bajó significativamente.

 

Ante un Capriles que se ha presentado con un mensaje más firme que pone en la calle los problemas de la gente, no es factible un pronóstico que asegure que el voto del 70 se mantendrá inalterable.

 

Francisco Olivares

 

Twitter: @folivares10