Después del “Salserolazo”
abril 30, 2013 7:32 am

Maduro se instaló, si será por poco tiempo está por verse. El CNE ganó la batalla que nosotros decidimos no librar. La crisis política no se dio porque se desmovilizó a la gente, convirtiendo la protesta en un “Salserolazo”. Sí, finalmente perpetraron el fraude a cuya posibilidad se opusieron por años los técnicos de la MUD, muchos candidatos, destacados periodistas y otros cómplices. Ojalá que estos señores tengan algo de humildad y rectifiquen, porque la consecuencia de disimular la dictadura es el adormecimiento de la sociedad. Por eso no nos preparamos para evitar que nos roben ¿o alguien cree que lo evitamos?

 

Entre tanto, el gobierno intenta mandar. La designación del tren ministerial revela las dos prioridades del “presidente”, la crisis de la economía y la represión de la disidencia. La designación de Merentes evidencia que Maduro no entiende la gravedad del colapso. Su nefasta mezcla de ignorancia y malicia lo hace pensar que un “pragmático” puede remendar el desastre económico, sin atender la inviabilidad estructural del modelo revolucionario.

 

En cuanto a la represión, el ministro Rodríguez Torres es un muy mal augurio. No puede ser bueno que un general, proveniente del oscuro servicio de inteligencia política de Chávez, sea el encargado de las relaciones políticas internas del país. De momento, quien regirá los cuerpos de seguridad y de represión, se ha estrenado encarcelando al general Rivero.

 

Pero la prioridad de la oposición es distinta. Se hará lo imposible por entrar en otra “fiesta democrática”, esta vez por las alcaldías. Muchos candidatos (me perdonan los que no) volverán con la cantaleta de que el voto es secreto, de que el fraude es imposible, “bla bla bla…”. Vamos a ver qué les dicen a los empleados públicos que están siendo despedidos por votar por Capriles. Es que el país funciona así: ellos se roban lo grande y luego dejan caer algunos carguitos, para mantener a todos controlados. Es más sabroso ser alcalde que preso.

 

El verdadero peligro para el régimen está en sus militares. La imagen del hombre del pajarito se está desplomando y, al final de año, será el personaje más odiado del país. En ese momento, cuando el hambre apriete, serán los verdes quienes estén a boca de caño. Capriles, con más poder del que nunca tuvo la oposición, puede evitar un nuevo gobierno caudillista en Venezuela. Ojalá decida arriesgarse.

 

@yongoicoechea

 

 

Fuente: EU

Por Yon Goicoechea