Con la papa a medias
julio 9, 2013 7:09 am

La canasta alimentaria normativa para el mes de mayo ya superaba los 3.000 bolívares, mientras que el salario mínimo es de apenas 2.457 bolívares, ¿creen que a algún venezolano le pueden cuadrar las cuentas así?, es decir, lo que necesita una familia para comer ya está 23% por encima del nuevo salario mínimo.

 

Pongamos un ejemplo sencillo: llega la quincena para una familia de 4 personas, van al supermercado a comprar los productos básicos que necesitarán para el mes, si compran carne y pollo, arroz, harina y mantequilla, no les alcanza para la charcutería; si compran productos de aseo personal ya no alcanza para los productos de limpieza del hogar; todo esto resaltando que es muy probable que hayan tenido que ir a 3 o 4 supermercados para reunir lo que necesitan, ya que como sabemos los anaqueles están “pelaos”. No se justifica que un país que ha recibido millones y millones de dólares por los precios del petróleo, los habitantes tengan que sufrir el aumento descontrolado de precios y ver sus ingresos a paso de tortuga año tras año, en donde ya el dinero no alcanza. Mientras el Gobierno se hace más rico, los venezolanos nos hacemos más pobres.

 

El Gobierno Nacional dio un aumento chucuto de apenas 20% para el salario mínimo, pero ¿de qué vale si la inflación se dispara todos los días?, el dinero se escurre como agua entre las manos; se nota que Nicolás Maduro y los enchufados no salen a las calles, no conocen la realidad y no les importa las necesidades que padece el pueblo. Mientras todos los venezolanos están cada día más ahorcados, estirando los reales, Nicolás regala y regala petróleo, promueve empleo, apadrina construcciones de carreteras, aeropuertos y hospitales pero en otros países. El Gobierno predica muy bien la frase “oscuridad para la casa, luz para la calle”.

 

Venezuela está cansada de las metidas de pata del Gobierno, necesitamos personas responsables, eficientes, capaces y comprometidas con el país, no como los enchufados que sólo quieren aferrarse al poder a como dé lugar, sin importar qué tanto se hunde el país. Los únicos perjudicados somos nosotros, sobre todo la clase baja. Nosotros debemos continuar luchando por la Venezuela del progreso que tanto anhelamos y nos merecemos.

 

Borgesjulio2009@gmail.com

 

@JulioBorges

 

Julio Borges