Alianzas de papel boliviano-venezolanas
junio 6, 2013 7:18 am

Bolivia y Venezuela llevan de “amistad” enamoradiza casi diez años. Sus dos regímenes ideológicamente comprometidos se han re-prometido una serie de beneficios mutuos.

 

Alguna prensa boliviana refleja alborozada que “Bolivia decidió abrir sus recursos naturales y potencialidad agrícola al poder y necesidad venezolano, a través de la constitución de empresas denominadas ‘Gran Nacional’ que operarán sin restricciones para la producción de alimentos, litio, gas, petróleo, industria textil y acordaron profundizar la presencia ideológica del socialismo y comunitarismo a través de sus radios comunitarias”.

 

Esas alianzas de papel son vitales para Venezuela que no tiene ni papel higiénico para sus ciudadanos. ¿Que habrán hecho con los miles de millones de dólares que el petróleo genera?

 

En Cochabamba, ciudad-eje de apoyo al régimen boliviano, ambos mandatarios acordaron “profundizar su dependencia mutua en materia económica, cultural y deportiva, en el marco del sistema económico socialista del ALBA”.

 

Se mencionaron siembras de granos en Bolivia para consumo venezolano, una textilera de procesamiento de algodón e hilo, una compañía binacional de cemento que comenzará sobre un proyecto en Potosí y luego otra en Oruro y la participación de Venezuela en la industrialización de litio, así como profundizar los trabajos de exploración de reservas de gas y petróleo bolivianos. ¿Y de dónde saldrá el dinero para financiar aquello? ¿Qué experiencia tienen en industrializar el dar valor agregado al litio los bolivianos o los venezolanos?

 

Si han despilfarrado tanto hasta ahora, ¿cuál será la garantía de que podrán hacer funcionar esos proyectos? Cómo son alianzas de papel también firmaron sobre ciencia, tecnología, hidrocarburos, energía, comunicación, comercio, salud, deportes y becas. Vale decir, todo.

 

También mencionaron que la estatal boliviana de petróleo pueda participar en “exploración y explotación de petróleo en la franja del Orinoco” (poderosa reserva de petróleo venezolano). ¿Cómo? Si no tiene dinero para explorar el amplio territorio boliviano. Apenas tiene explorado menos del 30% como para pensar en ir a Orinoco. Quizá será mejor que explore Orinoca.

 

La pregunta que nos hacemos es cómo se podrán colaborar si ambos países tienen serias deficiencias en, por ejemplo, producción de alimentos. O producción petrolera o de gas, para hablar de energía. O cómo se podrán colaborar en materia tecnológica si tenemos entendido que ningún país destinó recursos -de los millonarios que recibió por venta de petróleo y gas, respectivamente- a inventar un teléfono inteligente más poderoso que el Galaxy de Samsung o el iPhone de Apple. La pregunta es cómo se pueden ayudar a combatir el narco o el crimen si ambas ciudadanías sufren en carne propia el delito diariamente.

 

Generalmente la ayuda se pacta entre un país con mayor experiencia, tecnología y recursos con otro de menos, pero no entre dos desposeídos. Y son desposeídos porque están mal gerentados y mal administrados, no por pobres. Son alianzas de papel que no se han cumplido y no se van a cumplir, por lo menos en los niveles retóricos que ambos regímenes se platean.

 

Por Boris Gómez Úzqueda