A votar contra los Castro
abril 10, 2013 7:15 am

En cuatro días, a votar. Es la opción para quienes creen que la vía democrática, muy someramente, es la ruta por medio de la cual se concreta la delegación del poder de los ciudadanos en general a otros en particular. O desde el pueblo hacia unas personas que actuarán en su nombre y representación, según los parámetros de un contrato social denominado Constitución Nacional. Es el voto el mecanismo para ejecutar la transferencia temporal y finita de esa voluntad popular.

 

Como se puede observar a partir del concepto general, el oficialismo manejado desde Cuba desde los tiempos en que el fallecido era el presidente, ha hecho justamente todo lo contrario. Ha llevado al país hacia un destino que no es el deseado por la mayoría en los términos expresados en la Carta Magna. Vamos rumbo al socialismo cubano porque así lo ordenaron los Castro desde La Habana. No porque lo diga el texto de la Constitución de 1999.

 

El fallecido mandatario lo declaró como una orden, claro que bajo el bastón de los criminales cubanos. El ungido Nicolás Maduro, también escogido en la isla, va por el mismo camino de destrucción. La vía del oficialismo no es sino Cuba. Eso se sabe hasta el cansancio. Pero, una cosa es que el extinto y el ungido, y todo el clan, se hayan empeñado en llevar a la miseria y a la pobreza a Venezuela, copiando un esquema como el cubano, probadamente fracasado y ruinoso; y otra muy distinta que efectivamente la mayoría del país se los permita.

 

Volvemos al punto de la delegación del poder. El pueblo no delegó en el fallecido, ni lo hará por Maduro para que convierta a Venezuela en otra Cuba. No obstante, en los cuatro meses que tiene gobernando por imposición del fallecido, está claro que Maduro es hombre de los Castro y, por lo tanto, actuará como su representante, no como representante de su pueblo.

 

Por eso violan la Constitución a cada rato y por todo. La prioridad era el fallecido, que representaba intereses cubanos. Igual ocurre con Maduro. Constitución y leyes deben adecuarse a los intereses cubanos por encima de cualquier interés nacional. Son los dueños. Son los amos. Y los hermanos Castro, ante tanta facilidad y docilidad, cada día exprimen más, cada día explotan más y sacan más en detrimento de la economía venezolana, de la paz interna, de la calidad de vida en general y en contra del pueblo venezolano. Aquí lo que importa es la estabilidad cubana y la subsistencia de los Castro.

 

Los venezolanos son relleno. Y si los pueden sacar del país, mejor. Como lo hicieron allá con sus compatriotas y como lo están haciendo en Venezuela desde hace años.

 

El voto es entre el verdadero patriotismo contra la entrega del país a los cubanos. Decida usted.

erojas@eluniversal.com / Twitter: @ejrl

 

 

Fuente: EU

Por Elides Rojas