Romulo Betancourt
septiembre 29, 2018 11:55 am

El 28 de septiembre de 1981, falleció Rómulo Betancourt en Nueva York. Cuando se cumplió el primer año de su desaparición, el Congreso de la República celebró una Sesión Solemne, en la que fui el orador de orden. 37 años después, voy a citar, en este artículo, algunos pasajes del discurso que entonces pronuncié.

 

 

 

Derrotó asonadas militares y la subversión guerrillera, lo que me hizo decir: “En medio y por encima de esos dos fuegos le sobró genio y arrojo para levantar intacta y limpia la responsabilidad recibida. Es cierto que en esa tarea contó con el aporte representado por el Pacto de Punto Fijo, pero, sin caer en una interpretación carlyliana de la historia, no vacilo en sostener que si a la cabeza del gobierno no hubiera estado un Presidente de la talla de Rómulo Betancourt la democracia venezolana no estaría aprestándose para celebrar sus 25 años de vida. Andrés Eloy Blanco lo llamó “el más bravo y constante luchador” de la democracia venezolana y habló de “su gran vida, generosa en acción, fecunda en pensamiento, ilustre en sacrificio”.

 

 

 

Defendió, casi obsesivamente, el manejo honesto de los dineros públicos, por lo que pude afirmar: “Su combate sin tregua contra la corrupción administrativa ha sido reconocido y admirado  por sus amigos y por sus adversarios. Estaba convencido de que la codicia por la fortuna relancina y mal habida es espuela que hinca y desangra las reservas morales del país, y por eso con frecuencia citaba aquella frase de Martí de que ‘hay que poner de moda la honradez’…en Roma vino a mi mente esa preocupación del gran líder que hoy homenajeamos, una noche cualquiera del pasado mes de septiembre, cuando caminaba desde el Capitolio hasta el Coliseo, teniendo a mi costado el Foro Romano. La luna blanqueaba aquellas ruinas que habían presenciado grandezas y miserias y ahora se alzan desgarradas para que las sigan contemplando los hombres del mundo. Y me asaltó el recuerdo de que el que había sido el Imperio más poderoso de su tiempo había caído, entre otras muchas causas, por la corrupción que lo llevó a la decadencia y lo puso en manos de los bárbaros”.

 

 

 

Mencioné opiniones sobre él: “Ramón J. Velásquez  ha escrito que ‘es el político venezolano cuya obra ha tenido mayor proyección histórica en nuestro siglo XX’. Guillermo Morón y Manuel Caballero –de ideas políticas distintas a las suyas- han afirmado que cuatro hombres dominan la historia de Venezuela a partir de 1830: Páez y Guzmán Blanco en el siglo pasado y Gómez y Rómulo Betancourt en el siglo XX. Cuando en 1964 concluyó el mandato presidencial de Rómulo Betancourt, Mariano Picón Salas escribió estas palabras: ‘Entre aquel Rómulo Augusto que sirve de enterrador al Imperio Romano y no tiene ya fe ni coraje para oponerse a los bárbaros y el Rómulo de aquí, decidido, claro y combativo, todo son antítesis y diferencias; en uno acaba un linaje, mientras el otro lo  está fundando con gran responsabilidad y sensibilidad de Historia”.

 

 

 

Rómulo Betancourt se levanta vivo sobre la losa de su muerte.

 

 

Carlos Canache Mata