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¡Son estudiantes, no terroristas ¡

Posted on: mayo 13th, 2014 by Super Confirmado No Comments

Con el nombre de “Generación del 28” se conoce al grupo de jóvenes estudiantes universitarios que protagonizaron en el “carnaval caraqueño” de 1928 un movimiento de carácter académico y estudiantil que derivó en un enfrentamiento con el régimen de Juan Vicente Gómez, lo que inicialmente fue un proyecto restringido al ámbito de la Universidad Central, se transformó en una propuesta destinada a la modificación del sistema político venezolano de comienzos del siglo XX. Es relevante señalar como un hecho significativo que la sociedad venezolana que hasta ese momento había mostrado una actitud sumisa y de miedo frente a la dictadura Gomecista, planteó la lucha contra la tiranía en un campo novedoso para un caudillo como Gómez: la Calle.

 

El movimiento estudiantil vuelve a emerger en la década de los años cincuenta, las calles de Caracas y del resto del país se ven estremecidas por estudiantes y el resto del pueblo, una rotunda decisión termina de germinar en el seno de los y las estudiantes y se van a la protesta pública desafiando la feroz represión de la Dictadura de Marcos Pérez Jiménez y de Pedro Estrada, director de la policía política del régimen. Una vez más el movimiento estudiantil se llena de gloria, es derrotada la Dictadura. No obstante, se dio un tiempo en décadas 70, 80 y 90 para alcanzar justicia social que aspiraba la mayoría del pueblo, sin embargo la mayoría no fueron cumplidas por los gobiernos democráticos de turno, jóvenes estudiantes vuelven a las calles retando fuertes represiones tanto en la ciudad y el campo. Recuerdo cuando era estudiante de Sociología en la UDO, que había una consigna enfocada contra cualquiera acción represiva del Estado, además unía a los estudiantes de izquierda y derecha: “las calles son del pueblo y no de la policía”.

 

En la protesta estudiantil de los ochenta y noventa se manifestaba ya la desconfianza y el rechazo hacia la dirigencia política del país y hacia las instituciones de la democracia, como expresión del malestar presente en las clases populares por los efectos de la crisis económica, las promesas incumplidas, y la corrupción que afloraba por todos los rincones del régimen bipartidista. Los gobiernos de la cuarta república caracterizaron las protestas como parte de una conspiración subversiva, y en base a ese argumento justificó el uso de mecanismos represivos desproporcionados.

 

En el año 1.992 con mucha esperanza la mayoría de los estudiantes conecta con un proyecto revolucionario que lideraba el comandante Chávez, para el momento histórico existía significativo descontento del pueblo venezolano. Varios estudiantes dejaron sus vidas en calles, pagaron con su sangre el amanecer de una nueva patria que estaba por reconstruirse. Surgen nuevas universidades y centro de estudios y variadas Misiones… esta política se articulaba “Ser culto para ser libre”. Lo grave, algunas universidades de hoy en día se quedaron ancladas en visión del oscurantismo por intereses ideológicos y muy particulares.

 

Desde el pasado 12 de Febrero de 2014 hasta hoy, Venezuela transita por un fuerte contexto represivo caracterizado por una conducta de extrema intolerancia, criminalización y abuso de las fuerzas represiva del Estado contra las protestas estudiantiles, manifestaciones que han ocurrido durante los últimos tres meses en su mayor parte de manera pacífica, aunque incidentes violentos han dejado un saldo de 42 muertos, más de 800 heridos y 166 personas privadas de libertad por manifestar 12M. Vinculado a los hechos de violencia y en busca de la paz el régimen y la oposición constituyeron hace un mes una mesa de diálogo para tratar de alcanzar una salida a la crisis suscitada por las protestas, por ahora sin resultado alguno.

 

Los estudiantes aseguran seguirán movilizados para exigir sus derechos y lograr una mejor vida para los venezolanos. “La protesta es pacífica, ese es el único camino a transitar. La violencia no puede ocupar los espacios de los demócratas”. El diálogo no es vinculante para desmontar la protesta en la calle, más bien el régimen la intensifica con sus violentas acciones como si fuera una estrategia para tratar de esconder la aguda crisis que vive el país, es decir que detrás de las represión esta una profunda crisis económica que urge ser ocultada con “sangre, sudor y lágrimas”.

 

@Hercon44

Por Marcos Hernández López

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