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Un permisito

Posted on: abril 26th, 2014 by lina No Comments

Imagino que la próxima decisión del TSJ será que los venezolanos estarán en la obligación de dejarse crecer el bigote igualito a Nicolas Maduro, lo que en el terreno del absurdo equivale a sentenciar que, quienes aspiren a protestar, de ahora en adelante deberán solicitar el permiso correspondiente al gobierno contra el cual, precisamente, van a protestar

 

Y como en Venezuela solicitar cualquier cosa es una complicación burocrática, seguida de bajarse de la mula más la cola mediante, pues creo que la prohibición de salir a protestar con el permiso del protestado necesita de algunos arreglos pertinentes que, obviamente, los excelentísimos magistrados no han considerado en toda su dimensión porque, sobra decirlo, ninguno de ellos debe estar conectado con eso que llaman la realidad nacional concreta, lo que significa ir a los auto mercados, viajar con Cadivi, recurrir a los hospitales, comprar medicinas o salir a rumbear sin guardaespaldas.

 

Así que me he dado a la tarea de sugerir lo siguiente a los magistrados, a ver si contribuyo con mi granito de arena (esto si lo van a entender, seguro) a la monumental tarea de solicitar un permiso para protestar pacífica, democrática y consuetudinariamente.

 

A ver:

 

a) El ciudadano que solicite un permiso para protestar, deberá primero acceder al portal www.unpermisito.gob.ve que está en la obligación de llenar con todos sus datos y documentación: Cedula de Identidad, fotocopia del Pasaporte, ISRL al día, número del IVSS, firma legible, más la copia de todos los recibos de todas las compras que ha realizado en los automercados, supermercados, abastos y mercales, a fin de descartarlo como acaparador.

 

b) El ciudadano que no tenga computadora, Ipad, Iphone ni dinero para pagar un cyber café, quedara automáticamente excluido del Permiso Para Protestar (que de ahora en adelante se denominara PPP), porque se supone que pertenece a los sectores más necesitados de la población, lo que implica que está de acuerdo con el gobierno de Nicolás Maduro y ha sido manipulado por los medios de la derecha para salir a protestar porque no consigue Harina Pan, leche para sus hijos ni puede salir del rancho porque lo ametrallan las bandas o los ajustes de cuentas entre las bandas o los malandros amparados por el PSUV.

 

c) Una vez que los datos del ciudadano de la derecha golpista hayan ingresado al portal y el tramite sea finalizado exitosamente, deberá ingresar entonces al portal www.TasconVive.com y comprobar que, en efecto, su nombre y firma aparecen en la lista de los que van a protestar pacíficamente.

 

d) Una vez que haya realizado todos los trámites anteriores, el ciudadano deberá imprimir la planilla Quiero Protestar Pacíficamente, que deberá ser presentada personalmente ante el TSJ.

 

e) Cada planilla debe ser presentada ante la taquilla correspondiente. A tal efecto, en el Tribunal Supremo de Justicia se habilitarán varias secciones, de acuerdo con cada queja en particular. Es decir, habrá taquillas para protestar pacíficamente contra la escasez, taquillas para protestar pacíficamente contra la inflación, taquillas para protestar pacíficamente contra la injerencia de Cuba en el gobierno de Venezuela, taquillas para protestar pacíficamente contra la inseguridad, taquillas para protestar pacíficamente contra los presos políticos y taquillas para protestar pacíficamente contra el deterioro de los hospitales.

 

f) Cada planilla deberá presentarse en cada taquilla individualmente. Es decir, el que quiera protestar pacíficamente contra todas las situaciones ante descritas, deberá hacer su cola en cada una. Una vez que el trámite haya culminado, se le imprimirá un sello en el antebrazo como muestra de que hizo lo que hizo.

 

g) Cada planilla para cada protesta deberá ir acompañada de un Depósito Bancario previo por la cifra de Bs 10.000, a nombre de los magistrados del TSJ. A excepción de la planilla contra la Injerencia de Cuba en el gobierno de Venezuela, que ascenderá a Bs 20 .000 y que deberá ser depositada en dos cuentas distintas porque los compatriotas cubanos exigen su comisión en este nuevo negocio.

 

h) Finalmente, cada ciudadano recibirá por email la fecha, el sitio y la hora en la que se le permitirá Protestar Pacíficamente. Solo hasta entonces, podrá coger calle.

 

PD: El TSJ les recuerda a los ciudadanos inscritos en el PSUV, que el lunes comienza la recepción de los recaudos para quienes aspiren a trabajar en las taquillas para procesar los permisos de protestas pacíficas. Se ofrece salario mínimo, vacaciones y descuento en los trámites para protestar pacíficamente. Se recomienda no venir armados.

 

Elizabeth Fuentes

Na tan buena…

Posted on: abril 12th, 2014 by lina No Comments

Como quien hace el Top Ten al estilo de David Letterman –quien lamentablemente se retira el próximo año–, habría que hacer una lista de lo que vimos en el primer round Dictadura versus Democracia. Top Ten que podría llamarse “Momentos inolvidables en el diálogo de Miraflores”.

 

Y de atrás pa’lante, pam-pam-pam-pam…

 

10) El acento chileno de Blanca Eekout y el enredo en sus ideas. No solo limitó sus ocho minutos a repetir consignas agresivas y vacías (en un diálogo por la paz, ¡ja!) tratando de defender su chamba mal pero muy mal: “Creemos en la hegemonía de la diversidad…”, llegó a decir (¿qué vaina será esa?), sino que tuvo los santos ovarios de intentar responder la desplegada sabiduría constitucional de Ramos Allup argumentando que ellos sí podían hablar de revolución, así no estuviese en la Constitución, porque la palabra revolución la habían usado los adecos durante el golpe llamado Revolución de Octubre. Y acto seguido metió la pata durísimo porque dijo que ese golpe había dado paso a una dictadura criminal, a exilados, presos y torturados, nombrando la soga en la casa del ahorcado porque resulta que su revolución también ha seguido exactamente por esa misma ruta. Censura, exilados, presos y torturados. Quedó pésimo la pobre frente a esos señores tan decentes, cancilleres que no salían de su asombro ante aquella chica que parecía salida de un documental sesentoso.

 

9) La cara de Nicolás Maduro mientras algunos representantes de la oposición hablaban. Si tuviera subtítulos habríamos podido leerle: “Cónchale vale, ¿por qué estos tipos no trabajarán conmigo?”. O la cara de Nicolás Maduro mientras Ramón Guillermo Aveledo citaba a Julián Marías. Subtítulo: “¿Quién será ese tipo?”. O la cara de Nicolás Maduro en general: “¿Qué hace un hombre como yo en un sitio como este…?”.

 

8) Liborio Guarulla, con aquella calma, lanzando un nocaut directo a los mentones de Elías Jaua y Jorge Rodríguez: Qué triste que los que ayer fueron reprimidos hoy se convierten en represores.

 

7) La desvergüenza de Didalco Bolívar, de violento opositor que salió corriendo por acusaciones de corrupto, convertido esa noche en acuseta de Molina, Calzadilla y Guarulla, intentando lavarle la cara a su propia traición y, vaya diálogo, desacreditando a la dirigencia opositora. Lo mejor fue su carcajada cuando Henrique Capriles ironizó sobre todo el dinero que ahora tiene. De salir a vomitar las cotufas.

 

6) El asombro: Diosdado Cabello logró hablar durante 16 minutos seguidos. Lo más sólido que dijo: “Burro no se acuerda cuando fue pollino”… Ah: y que “los golpes no son buenos”…

 

5) La cara de cañón de Aristóbulo Istúriz, como si estuviera chupando alcaparras todo el tiempo. Aunque, de vez en cuando, se le notaba cierta nostalgia. Un leve gesto donde podría leerse: “Cuánto me gustaría estar de ese lado”. Como dijo alguna vez mi queridísimo Teodoro Petkoff: “Es más fácil pedir que pongan el agua a poner el agua”. Lo que daría Aristóbulo por estar en la oposición…

 

4) Henri Falcón echando mano de su pasado cercano con el gobierno, para hacerles ver la torta que han puesto con las expropiaciones, en los comercios, en las farmacias, con la inflación. Y con aquella tranquilidad.

 

3) El silencio de los radicales desde la comodidad de su Twitter, “los chavistas de la oposición”, como los califica Alonso Moleiro, que cogieron mínimo frente a la compostura (y los cojones) de los representantes de la MUD.

 

2) El vicepresidente Arreaza, quien en su papel de moderador terminó haciendo el ridículo frente a los cancilleres al agregar pendejaditas a favor del gobierno cada vez que le correspondía darle la palabra a alguien, como si ellos y los espectadores fuesen tan idiotas como para no descubrirle el tumbao. En este ranking quedo ahí-ahí con el líder tupamaro que candidateó a Nicolás Maduro para el Premio Nobel de la Paz. Sobran los comentarios.

 

Y el number one, ta-ta-tannn

 

1) Henrique Capriles Radonski arrecho. Tan acertado que Maduro tuvo que regresar a escena para ver cómo se recuperaba de semejante paliza.

 

Elizabeth Fuentes

El lucrativo negocio de reprimir

Posted on: abril 5th, 2014 by lina 1 Comment

“Sigan la ruta del dinero”, les aconsejó el informante “Garganta Profunda” a los periodistas del Washington Post para que lograran develar todos los secretos del escándalo Watergate, como en efecto ocurrió. Al poco tiempo, Nixon renunciaría.

 

Y es que seguir la ruta del dinero permite desenrollar el ovillo de cualquier asunto porque siempre, en la punta, estará el responsable. O su cuenta bancaria, que suele ser lo que mas le duele. Por ejemplo, si una se pone a jurungar a cuenta de qué los encargados de la represión en Venezuela disparan bombas lacrimógenas brasileñas marca Cóndor a diestra y siniestra, o por qué razón las lanzan contra apartamentos donde habitan bebés y ancianos sin que les importe un pepino, o por qué disuelven una concentración pacífica con gas del bueno y se fajan a combatir cuatro ramitas encendidas de una barricada minúscula lanzando bombazos Cóndor, pues la respuesta siempre será la misma: sigan la ruta del dinero.

 

Y si siguen la ruta del dinero se encontrarán con que la empresa brasileña Cóndor es presidida por un tremendo burgués, el señor Carlos Frederico Queiroz de Aguiar, quien se hace acompañar en la junta directiva por casi toda su familia (esposa, hijos nuera, etc.,) para manejar el resto de las empresas que también poseen, un holding destinado exclusivamente al negocio de las armas. En un documento oficial, la directiva revela que posee un capital social de 7.200.000,00 dólares y a la directiva le sale un sueldo de otros 7 millones de dólares al año.

 

Todos viven separados pero en un mismo lujoso edificio, frente a las playas de San Francisco, Niteroi. Y deben tener eso que se llama vara alta en el gobierno socialista de Dilma, porque la presidenta es una de las que más ha defendido el fortalecimiento de la industria nacional de armas, incluyendo mejoras tributarias así como la suspensión de impuestos cuando las empresas necesitan insumos del exterior. Más de una vez se ha visto al ex ministro de la Defensa, Celso Amorin, acompañado de varios generales brasileños, almorzando con los dueños de la industria de armas y la prensa de Brasil ha denunciado hasta el cansancio quienes fueron los diputados que recibían sobornos por parte de estas empresas para que no aprobaran una ley en contra de su compra y uso.

 

“Con apoyo de la diplomacia brasileña, las empresas de armas buscan mercado en países con violaciones a los derechos humanos. De hecho, en un documento oficial, el director de Condefensa, Roberto Cavallo, estableció que en las exportaciones se deben priorizar aquellos países que pueden negociar sin restricciones, exigencias o imposiciones de organismos…”, publica el portal brasileño Agencia Pública. Y en la lista que presentó Condefensa ante la cancillería de Brasil, Venezuela aparece en cuarto lugar, al lado de Angola, Namibia, Zimbabue y Pakistán, por mencionar algunos. Según cifras del Ministerio de Desarrollo y Comercio de Brasil, las exportaciones de “armas leves” –como llaman a las lacrimógenas-, se triplicó en los últimos cinco años, siendo Venezuela el cuarto país en adquirir su producto.

 

Así que si seguimos la ruta del dinero, desde que la bomba lacrimógena hiere o asfixia a un estudiante venezolano, hasta la chequera de la familia Queiroz de Aguiar, seguramente nos tropezaremos con los nombres de los generales, ministros o diputados cuya única misión es vigilar que los soldados echen gas del bueno pero bastante, de manera tal que se agote la existencia lo más pronto posible y tengan que adquirir más lacrimógenas a cambio de quién sabe cuántas comisiones.

 

Saquen la cuenta: solo en 2011, Brasil vendió 293 billones de dólares en “armas leves”, incluyendo las Cóndor. Calculen la comisión a 10%, por decir algo. ¿Entienden ahora por qué Brasil siempre apoyará a Maduro, cuanto más y mejor reprima?

 

Elizabeth Fuentes

Lo mejor de lo peor

Posted on: marzo 30th, 2014 by lina No Comments

Criticar a la Fosforito es tan fácil, tan de bombita la cosa, tan de poca importancia lo que diga y haga, que la ministra ha pasado a ser un target casi invisible para sus adversarios de tan sencillo que resulta dejarla en ridículo, situación de la cual ella misma se ocupa y bastante. Varela es apenas un titular pequeñito, escondido en la prensa diaria. Unos centímetros columnas botados por ahí, porque a nadie le interesa ni publicar ni leer lo que ella diga.

 

Pero en la más reciente e inverosímil competencia entre los voceros del gobierno por ver quién mete mejor la pata y más fuerte que el mismísimo Maduro, la señora Varela va ganando y de largo. Con decirles que dejó en segundo lugar al ministro de ¿qué?, Héctor Rodríguez…quien hace poco aseguró que a los miserables “no los iban a sacar de la pobreza para que se metieran a escuálidos”, sin considerar ni por un segundo no solo que el propio ministro Rodríguez salió de la pobreza sin que le parpadeara la ideología, sino que hasta el sol de hoy aun no ha explicado qué fue lo que pasó con la boloña de dólares que un grupo de corredores de carreras estafó en plena administración suya, falsificando su firma y dejándolo, en el mejor de los casos, como un indolente. Eso que llaman encarar la justicia por acción o por omisión. Medalla de plata, pues.

 

Dejó lejos también la Fosforito al ministro de Alimentación, quien hace poco protagonizó otro titular de comiquita: “Por qué se quejan de hacer cola para comprar comida y no para ir al cine”, lo que implica un desconocimiento mayúsculo de lo que está diciendo porque quienes se dan el lujo de ir al cine (porque está carísimo, señor ministro), no son exactamente las mismas señoras humildes que se levantan a las 4 de la mañana para plantarse hasta las 12 del mediodía frente a Mercal o Pdval. Gente pobre que a las 6 de la tarde -más o menos cuando los restaurantes de Las Mercedes se llenan de gobierneros pidiendo su whisky 25 años-, ya se están cayendo de sueño frente a la parada de autobús, ministro, y lo menos que puede hacer para adquirir las cuatro pendejadas caríiisimas que usted, Giordani, Ramírez y Merentes les permiten, es olvidarse de eso que llaman vida recreativa. O sea, medalla de bronce.

 

Pero aun frente a ellos, la Fosforito sigue mereciendo no solo medalla de oro, sino tremenda fanfarria, mi llave. Lean esto: según la ministra de no sé que cosa penitenciaria, el Yonny Eduardo Bolívar Jiménez que desde su Toyota 4Runner asesinó a la joven embarazada Adriana Urquiola, nunca fue escolta de ella.

 

“No, no…ese tipo no fue escolta mío. Tengo entendido que trabajaba en una empresa de ascensores y vino a reparar los edificios Platinium y también vinieron a revisar los de Inverunion que se habían dañado”. Pero acto seguido –y es aquí cuando creo que llega de primera a la entrega de Medallas para la Metida de Pata-, la ministra asegura que conoce a Bolívar “tanto como puedo conocer a otro privado de libertad” pero que, según lo que ella recordaba, sus antecedentes policiales eran por estafa y no por secuestro y hurto. Es decir, que la ministra recuerda perfectamente que el susodicho malandro fue a reparar unos ascensores en los edificios Platinium e Inverunion, pero sobre el delito que cometió, el asunto donde de verdad ella debería ocuparse e investigar, la memoria la traiciona. No recuerda si era un secuestrador o un estafador. No recuerda si salió en libertad por su invento de la Operación Cayapa o por un “beneficio procesal” firmado quién sabe por quién y porqué. Y tampoco recuerda, como sugieren fuentes cercanas a su ministerio y al Cicpc, si el asesino trabajó nada menos que como director de Inteligencia de su despacho.

 

Tremenda película habrían hecho con este caso Carlos Azpúrua o Román Chalbaud, que tantas injusticias denunciaron con el dinero del Estado durante los gobiernos de AD y Copei. Tremenda trama sobre como un malandro terminó trabajando en el ministerio que lo metió preso sin que las autoridades se enteraran y, para rebuscarse, salía de noche como free lance a dispararle a los adversarios de quien lo metió preso, o algo así.

 

Muérdeme aquí, podría titularse.

 

Elizabeth Araujo

Cuba sí, yanquis también

Posted on: marzo 23rd, 2014 by lina No Comments

Hay dos daticos diseminados por ahí, de lo más buenos y que resultan de lo más convenientes a la hora de tratar de medio entender en que berenjenal nos metieron Hugo Chávez y su combo: 1) Que ser rico y militar en Cuba –y en Venezuela-no es nada malo. 2) Y que la única manera de continuar siendo militar, rico y poderoso, en Cuba y en Venezuela, es metiendo presos a los disidentes y pisar la chola de la represión, con todo y sus grupos paramilitares incluidos.

 

Lo medio nuevo del asunto es que ahora podemos analizar la dependencia del gobierno de Venezuela a la isla de los Castro de una manera menos banal. Nada de que “le regalamos el petróleo a Cuba a cambio de nada o por razones ideológicas o por la enfermedad infantil del izquierdismo”. Quevao. Es algo muchísimo más complejo y jugoso lo que está en juego con esa alianza diabólica: que un grupete de militares, aquí y allá, se están haciendo de la mayor fortuna posible para conformar un holding económico lo suficientemente fuerte que les permita quedarse en el poder (y sus negocios) más allá del más nunca.

 

Atemos cabos: según revela una nota escueta del portal oficial de las Fuerzas Armadas Cubanas (FAR), el yerno de Raúl Castro, Luis Alberto Rodríguez López-Calleja (así firma, con ese bojote de apellidos), fue ascendido a general de brigada en diciembre, pero solo ahora se hizo público. Y ocurre que este general, quien siempre que viene a Venezuela a acompañar a su suegro no se le despega del flanco derecho, es quien dirige Gaesa, el grupo empresarial que maneja todos los negocios de las fuerzas armadas cubanas, incluyendo restaurantes, hoteles, fábricas y aerolíneas. De hecho, las FAR cubanas controlan más de 80% de los negocios en toda la isla. Tan poderoso es el tipo, que hace nada fue saludado desde la tarima y con el mayor de los aprecios y el respeto por parte de la presidenta de Brasil, Dilma Rouseff, cuando ella anunciaba el inicio de la construcción del megamillonario proyecto del Puerto de Mariel, construcción que dirige el yerno de Raúl y que se llevará a cabo con capital brasileño.

 

Ahora, su ascenso a general no hace sino reconfirmar que, a pesar de los problemas familiares (es más o menos pública la pésima relación que lleva con su esposa, Debora Castro Espin, quien llegó a acusarlo hasta de maltrato físico), el general Rodríguez López-Calleja goza de la mayor confianza de Raúl Castro y le ha dado máas poder que a ninguno de sus hijos porque el hombre sabe hacer dinero pero en cantidad, caballero. Se dice que tiene yates y casas en la costa francesa, que luce sus Rolex solo en el exterior y que su amor por la buena vida se extiende a la buena bebida, igualito que Raúl.

 

El otro datico, hay que escudriñarlo también: las más recientes cifras muestran que la represión contra los opositores en Cuba asciende a mil detenciones por mes. Un informe, divulgado por la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, contabilizó además 221 agresiones físicas, 14 actos vandálicos por parte de la policía política y –vaya casualidad-, hostigamientos y agresiones por parte de “estructuras parapoliciales”, que es como decir los colectivos de la muerte venezolanos. El informe incluye allanamientos a casas de opositores y agresión brutal contra el conocido disidente Guillermo Fariñas, al extremo que le impidió asistir a un encuentro sobre Derechos Humanos en Madrid.

 

En fin, que dos más dos son cuatro: calcar el ejemplo cubano era imprescindible para Hugo Chávez. Centralizar el dinero en las manos de sus más allegados, inventarles negocios y, según cuenta la leyenda, permitir que los menos cercanos se hicieran de millones de dólares también para luego chantajearlos. Por eso las bancas militares, las emisoras militares, los ascensos, los aumentos, los carros. Una nueva casta que, como en Cuba, sea intocable y todopoderosa. Una nueva casta que necesita reprimir para poder sobrevivir. Ahora habría que dudar si el país está en la quiebra por la ineficiencia y la ignorancia, o todo eso forma parte de una estrategia milimétricamente calculada para convertirnos, como Cuba, en un país miserable y desmoralizado.

 

Claro: Hugo no contó con que todos somos mortales. Pero de ser cierta esta hipótesis, solo así se explicaría por qué dejó como heredero a ese bueno para nada, quien no ha hecho otra cosa que destruir al país mientras se rodea de militares jugando al buen burgués.

 Elizabeth Fuentes

Yo pisaré las calles nuevamente

Posted on: marzo 8th, 2014 by lina No Comments

Esto no se lo llevó quien lo trajo: este horror lo trajo Hugo Chávez importado de Cuba porque aspiraba a permanecer en el poder más tiempo que los Castro y, en consecuencia, se dedicó 14 años a estructurar la misma oscura telaraña caribeña que les ha permitido a los dictadores de la isla hacer lo que les da la gana frente a un pueblo atemorizado y hambriento, con dos consignas bien bonitas.

 

Y no me refiero a la parodia de elecciones o la justicia arrodillada ante el poder, sino a ese silencioso monstruo que también utilizó el nazismo en sus mejores días para enfrentar la disidencia a punta de pistola, los dichosos “colectivos” que, visto lo que hemos visto, no son otra cosa que delincuentes armados, abastecidos de municiones, pagados y organizados desde Miraflores para pisotear a quienes osen pretender sustituir a Chávez o Maduro, que no es lo mismo pero es igual. Delincuentes que, suponemos, habrán exigido en contraprestación que los dejen matar sus tigres –en todas sus acepciones– para poder tener sus Iphones y sus Nike como toda la gente, pero sin tener que pagarles ni un céntimo a sus víctimas porque las dejaron en el sitio de un solo pepazo.

 

Dice el dirigente de Catia Saverio Vivas que el calco a la cubana es tan exacto que en las zonas populares “ya tenemos vecinos encargados de informar a los colectivos que la comunidad está haciendo una protesta política”. Entonces se aparecen para amedrentarlos. Es decir, que los sapos de los comités de Defensa de la Revolución ya están aquí, vigilando a los parroquianos y soplándoles a los colectivos quién hace qué, por qué y dónde, para que los malandros en moto se aparezcan a impedirles su legítimo derecho a la protesta. Y, como en Cuba, el día que Saverio trató de hacer un mitin frente a la sede del PSUV de Catia le dieron una golpiza tan fuerte que le dejaron inconsciente y con varias costillas fracturadas.

 

Eso es lo que quieren hacer ahora, pero en todo el país. Generar el mismo pánico de este a oeste, extender ese Estado represor que hasta ahora había funcionado solo en las zonas populares – las que más le temen a la hora de la chiquita–, para que todos los ciudadanos nos acostumbremos a vivir jodidos y en silencio, como en los barrios. Que hagamos las colas frente a los supermercados pero sin decir ni esta boca es mía. Que nos calemos a la partida de corruptos desfilando con sus camionetas blindadas y sus escoltas o a las hijas de Hugo dándose la gran vida sin explicar cómo, igualito que hacen los hijos de Fidel.

 

La broma es que en Cuba, hay que reconocerlo, el asunto partió de una epopeya. Unos barbudos en la sierra derrotando a un dictador. Y con ese cuentico, los cubanos se la calaron un tiempazo. Pasaron hambre, miseria y aislamiento “por culpa del imperialismo”, asunto que manejó Fidel como toda una hazaña colectiva. Pero es aquí cuando a Maduro la chuleta cubana ya no le servirá para nada, porque ni ha demostrado liderazgo ni valentía a la hora de la verdad, ni cuenta con el más mínimo respeto popular que le permita mantener a un pueblo hambriento y calladito demasiado tiempo.

 

Ya veremos a sus colectivos rodeando quién sabe a quién, cuando no les lleguen los “recursos” ni el hamponato común les alcance para hacer mercado. Ya veremos a los colectivos recibiendo gas del bueno, como toda la gente.

 

Elizabeth Fuentes

Chávez casi vive

Posted on: febrero 22nd, 2014 by lina No Comments

Uno está cada vez más gordo, producto de eso que llaman la buena vida, típico del nuevo rico. El otro, en la misma medida, exhibe sin vergüenza alguna su ignorancia, responde con represión a quienes no lo quieren, le tiene pánico a que se sepa dónde cipote duerme y cita autores que jamás ha leído.

 

Por cierto, y valga el paréntesis, ¿ya habrán desmontado de Miraflores al grupete que se encargaba de reducir a dos o tres paginitas las obras completas de Noel Chomsky o las teorías económicas de Stiglitz solo para que el cadáver insepulto luciera como un intelectual?…

 

Sigo: el gordito habla golpeao, atropella, insulta, maltrata y jura que se la está comiendo con eso. Cuando hace un chiste malo obliga a que sus inferiores se rían y nadie, pero lo que se dice nadie, sabe exactamente a cuánto asciende su patrimonio. Se siente guapo y apoyao (quince años de jalabolismo todo lo pueden), pero a la hora de la chiquita, si se encuentra realmente amenazado, pone los pies en polvorosa y pide auxilio a cualquier multimillonario burgués capitalista que lo quiera acoger para que lo enconche mientras pasa la tormenta, a cambio de que, ante cualquier eventualidad, no se entrometa en sus negocios.

 

El otro luce inseguro, con ojeras muchas veces. Como si le fallara alguna dosis de algo, con la misma cara de “yo no fui” que puso el cadáver insepulto cuando la catástrofe de Vargas o la tragedia de Amuay, como diciendo: “¿Y qué tengo yo que ver con eso?”.

 

A veces trata de ser chistoso, pero no le siente bien la imitación porque en el partido nadie le ríe mucho la gracia y más bien lo envidian horrible porque saben que está en ese santo lugar gracias a que un desgraciado azar se le atravesó en la vía. Eso sí: no sabe respetar compromisos y mucho menos ser leal a quienes lo auparon hasta donde se encuentra. Dicen las malas lenguas que se tiñe el cabello porque, como al cadáver insepulto, no le gustaba el look de hombre canoso que lo hacía ver mayor y como desgastado, nada bueno para mantener a la audiencia enamorada.

 

En cambio, al gordito le importan un bledo las apariencias. Sube de peso sin angustia alguna y no le importa que el cuello de lo que se ponga no le cierre. Sabe que, aunque se ponga un Armani hecho a la medida, siempre parecerá un Pérez Jiménez sin cachucha, pero mucho peor rodeado.

 

Como Pérez Jiménez, defiende sus privilegios a punta de amenazas, torturas y terror, pero quienes le conocen sabe que no vacilará en montarse en un avión a la carrera, solo que sin dejar ni una maletica de dólares mal puesta por ningún lado. Se aprovecha de la poca astucia e inteligencia del otro para usarla a su favor. Sabe actuar, poner zancadillas y meter casquillo.

 

Le encanta que le tengan miedo, que se le cuadren a su paso. Anhela la época cuando las dictaduras militares ondeaban impunemente en toda América Latina y se protegían unas a otras a punta de ideología y no como lo hacen ahora los corruptos que gobiernan en las vecindades, a punta de dólares y petróleo regalado, qué papaya.

 

El otro está tan desubicado que jura que esas lealtades son políticas y se cae a cobas frente al espejo sin imaginar ni por un segundo que, haga lo que haga, está de paso y la poca huella que pueda dejar, será de sangre, sudor y lágrimas.

 

Dicen que la definición de matrimonio es cuando las dos peores partes de dos personas se juntan y, entre ambos, fabrican una. Lo mismo podría decirse de estos dos personajes: juntos, hacen un Chávez, con todo y su bipolaridad. Aunque su tragedia –y nuestra venganza– es que jamás podrán vivir el uno sin el otro porque pasarían a ser solamente la mitad de un hombre.

 

 Elizabeth Fuentes

Por estas calles

Posted on: enero 25th, 2014 by lina No Comments

De acuerdo con la lógica gubernamental, lo de Mónica Spear fue un autosuicidio. A la absoluta falta de respeto e irresponsabilidad con la que siempre han actuado para enfrentar los problemas que nunca han tenido ni la menor idea de cómo resolver, ahora se suma que las telenovelas –donde Mónica actuaba– son las causantes de la criminalidad que ha convertido a Venezuela en uno de los países más inseguros del mundo.

 

Imagino entonces que los autores intelectuales serían Leonardo Padrón, César Miguel Rondón y Alberto Barrera Tyszka, aunque si nos vamos un pelito más atrás, en la lista debería estar nada menos que Román Chalbaud, tan cómodamente instalado en su campanita de cristal privada.

 

Sin mencionar a Rodolfo Santana, quien escribió junto con Chalbaud Amores de barrio adentro, la fracasada telenovela revolucionaria que costo millones de bolívares y nadie pero lo que se llama nadie se enganchó en su ridícula trama, al extremo de que el bodrio “realismo-socialista” duró algo así como tres capítulos sin que ninguno se preguntara adónde cipote fueron a tener esos reales.

 

Que si seguimos en esta línea de pensamiento, pues entre los autores materiales se debería incluir a Gustavo Cisneros y Carlos Bardasano, quienes pagan los sueldos a escritores, actores y directores de esas telenovelas que tanto crimen han generado pero también tantas ganancias a los propietarios de los canales, crimen número dos según el filósofo aquel que aseveró que “ser rico es malo” y, en consecuencia, llevó al país a la quiebra.

 

Sospecho que a Ibsen Martínez y Marcel Granier les deberían premiar en consecuencia, porque hasta el sol de hoy más de un idiota sostiene que Por estas calles fue el factor decisivo en la caída de los imperios de AD y Copei y la posterior debacle política que contribuyó a que un grupete de tenientes –que obviamente no se perdieron ni un solo capítulo de los dos años que duró la telenovela–, apenas culminó la trama, decidieran violar la Constitución, montarse en un tanque, atacar Miraflores, caerle a plomo a La Casona –donde habitaba la familia presidencial– y en un gesto burda de simbólico, asesinar a sangre fría a los vigilantes de VTV, donde se transmitió exitosamente La dueña, presunta corresponsable de todos los cadáveres que hoy se acumulan en la morgue.

 

Cabría preguntarse, por no dejar, qué tanto daño pudieron haber hecho las miles de horas que durante 14 años el presidente Chávez utilizó en radio y TV para insultar, vejar, amenazar y ridiculizar a medio país. Las miles de veces que se burló de sus ministros, que los regañó en público. Las cientos de veces que, en vivo y directo, “expropió” empresas, industrias, edificios, terrenos, lo que, a la hora de la chiquita, es lo más cercano a usar el poder para apropiarse de algo ajeno.

 

Más o menos como ponerle una pistola en la cara a alguien para robarle un reloj o unos zapatos. Cuántos niños crecieron pegados a la tele viendo semejante ejemplo. Cuántos se sintieron más héroes que Superman “expropiando” a su enemigo de clase. Cuántos se sintieron protegidos desde Miraflores porque bastaba con asomar sus armas frente a la antigua Globovisión para conseguir salvoconducto eterno.

 

Mussolini, como lo expresó magistralmente el filme Cinema Paradiso, prohibió la transmisión de besos en las películas durante su régimen. Entonces, visto el fascismo que nos gobierna, sería bien bueno que la ministra de nosequecosa penitenciaria siguiera su ejemplo y, en lugar de fotografiarse abrazada a los pranes y permitir discotecas y bailes de tubo en las cárceles, les obligara a ver Discovery Channel o National Geographic todo el día.

 

Que les transmitan, por ejemplo, En el vientre materno, una serie preciosa que explica los misterios de la fertilización, a ver si entienden lo valiosa que es cada vida humana y abandonan el crimen y los secuestros para siempre.

 

Eso sí: no les incluya las cadenas de Nicolás porque, como cualquiera de nosotros, los malandros se van a arrechar de nuevo.

 

 Elizabeth Fuentes

Duerme usted, señor presidente

Posted on: enero 11th, 2014 by lina No Comments

“Yo les hablo aquí a los criminales que mataron a esta joven. ¿Qué explicación tienen ustedes para asesinar, hasta cuándo van a mantener esta matanza?”.

 

Textualmente. Esto fue lo que balbuceó Nicolás Maduro a los pocos minutos de conocer el terrible asesinato de Mónica Spear y de su esposo. Maduro, para quienes tengan alguna duda, es nada menos que el presidente de la República, según las cifras del CNE, cargo que implica la obligación de velar por la seguridad y la vida de todos los venezolanos.

 

“Realmente a mí se me repite la imagen de la descripción que hacen los investigadores para buscarle alguna respuesta. ¿Por qué la saña criminal? (¿O dijo hazaña?)… Si buscaban robar el carro, a las personas, ¿por qué las asesinan de esa forma?”. Es decir, el presidente de la República les pide a los malandros que roben pero no maten.

 

“Esta circunstancia dolorosa es como una cachetada que uno recibe, dura, un golpe bajo, y si tiene algún sentido desde el punto de vista espiritual pasar por estos dolores, tiene que ser para que despertemos todos. O despertamos todos o sencillamente la batalla por la vida en paz, por la seguridad, el respeto a la vida, será muy cuesta arriba…”. Esto sí fue más que incomprensible. ¿Que despierten quiénes? ¿Los pranes, los delincuentes, los secuestradores? ¿Y como para qué?, si ellos viven el más sabroso de los sueños: delinquir impunemente, asesinar sin castigo, dirigir secuestros millonarios desde las cárceles, traficar drogas con el beneplácito de militares de alto rango.

 

¿Despertar para convertirse de golpe en buenos ciudadanos que viven de un sueldo cada vez más miserable, gracias a la inflación de Giordani y su banda? ¿Para pasar al desempleo, porque en 15 años ustedes quebraron miles de empresas, acabaron con el cemento y las cabillas, destruyeron el agro? ¿Qué les ofrece usted a esos asesinos, presidente? ¿Que entreguen las armas y las municiones (que alguien de muy arriba se las debe estar vendiendo a muy buen precio) para hacer qué? Asesinos que, de acuerdo con las cifras oficiales, son menores de edad en su gran mayoría, muchachitos que crecieron bajo esta supuesta revolución, criadero de pichones del Hombre Nuevo que entendieron lo sabroso que son los símbolos del capitalismo y roban y matan por un Iphone, una Mac o unos Nike, sin necesidad de marcar horario porque quizás su papá o su tío fueron bendecidos por las misiones de Hugo, esa que les enseñó a no tener que trabajar ni a ganarse el pan honradamente, sino que bastaba con salir a votar quince y último con su franela y su cachucha roja.

 

Muchachitos que abandonaron la escuela porque en ese horario les resulta más productivo entrenarse para matar.

 

Es usted el que sigue dormido, presidente, porque, hasta donde sabemos, la batalla por la seguridad y la vida la ganaron los delincuentes hace años, al extremo de que usted se dirige a ellos para pedirles compasión, para solicitarles una suerte de armisticio, una medida humanitaria hacia sus víctimas. Despierte, Maduro.

 

Y, cuando lo haga, bote a todos sus ministros. Empiece por la Fosforito, así sea la mejor amiga de Cilia. Póngase los pantalones. Averigüe por qué en Nueva Esparta la delincuencia crece. Quién es el pran que dirige las acciones desde la cárcel. Qué lazos tiene con el ministerio inútil que ella dirige. Por supuesto, busque otro ministro del Interior porque Rodríguez Torres le miente con las cifras que usted quiere escuchar y su único interés es conseguir finalmente a un magnicida que justifique su dolce far niente.

 

Dígale chao a la ministra de Comunicación porque el día del asesinato de Mónica Spear tuvo los santos ovarios de escribir en Twitter que “el jefe de Estado dedica sus mayores esfuerzos en la pacificación y desarme del país”. O sea, le dijo incapaz a usted, por todo el cañón.

 

Saque el pitico, Maduro. Pero eso sí: no le pida permiso a los Castro, porque para ellos mantener a un pueblo aterrorizado es muy bueno para sus bolsillos.

 

Por ahora, yo solo le deseo que, mientras duerme, sueñe con esa tristísima imagen del suegro de Mónica Spear cargando la almohada ensangrentada de su nieta, con el morralito y la cobijita de esa niña que venía de vacaciones a Venezuela pero que, gracias a todos ustedes, regresará huérfana

 

 Elizabeth Fuentes

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