Nueva administración de las divisas pasa por más racionamiento

Nueva administración de las divisas pasa por más racionamiento

El Ejecutivo dio luces sobre el camino que tomará la administración de divisas: se inclinará a profundizar el racionamiento.

 

El vicepresidente de la República, Jorge Arreaza, aseguró que los dólares preferenciales a 6,30 bolívares solo serán para alimentos y medicinas, y ya el presidente Nicolás Maduro había indicado que no se le entregarán dólares a quienes no estén produciendo en el país, y aseguró que esto pasará además por una revisión a Cadivi .

 

El discurso está apegado al programa económico defendido por el ministro de Planificación, Jorge Giordani, para quien es necesario un racionamiento de las divisas. En efecto, el presidente Maduro se inclina nuevamente hacia esta línea y se aleja de las propuestas más pragmáticas planteadas para aliviar a la economía de las presiones cambiarias actuales, como la creación de un mercado alternativo.

 

Y mientras las medidas pasan de anuncios a acciones, las ofertas del Sistema Complementario de Divisas ( Sicad ), única ventana alternativa legal para el acceso a los dólares, siguen ausentes desde agosto, y posiblemente sin instrucciones para que regrese. Aunque fuentes oficiales indicaron que se estudiaba una última convocatoria, solo para atender a los viajeros de diciembre.

 

Sin embargo, si la premisa anunciada por el vicepresidente Arreaza se concreta, el Gobierno tendría que establecer una nueva vía para atender las compras en el exterior que se consideren «no elementales». De hecho el alto funcionario abrió nuevamente la posibilidad de crear un esquema para este tipo de requerimiento.

 

«Si no corresponde, habrá otra manera de adquirir dólares, que estamos diseñando también, pero el dólar a 6,30 hay que protegerlo para lo más elemental: alimentación, medicamentos», resaltó Arreaza.

 

En efecto, para Efraín Velásquez, presidente del Consejo Nacional de Economía, la situación actual de Venezuela requiere que el Gobierno aumente las asignaciones a través de la Comisión de Administración de Divisas ( Cadivi ) o establezca un sistema alternativo, sea el Sicad u otro.

 

Para el experto, si el Gobierno no aplica ninguna de estas dos vías, sería complicado aumentar el abastecimiento, y controlar los precios de los bienes. Pero además sería posible vaticinar un crecimiento económico bastante conservador para este año y el próximo.

 

No obstante, la propuesta de un mercado alternativo de divisas anunciada por el ministro de Finanzas, Nelson Merentes, fue descartada. La iniciativa prometía el aumento de la oferta de dólares, incluso desde el sector privado y extranjero, por el principal atractivo de ofrecer una posibilidad para la repatriación de moneda extranjera.

 

Para la otra alternativa, la de aumentar las asignaciones de dólares a través de Cadivi , tendría que esperar; primero por la revisión que anunció el presidente Maduro (pese a los diversos cambios ya hechos a la directiva), y segundo, por el estado actual del flujo de caja en dólares del Estado y las disminuidas reservas líquidas. Incluso esta dificultad ha sido razón para que las subastas del Sicad se ausenten.

 

Aunque en realidad este esquema complementario no logró disminuir las presiones cambiarias, y la inflación y la escasez continuaron mostraron altos índices, el mecanismo representaba una vía legal para obtener divisas.

 

Medidas conjuntas

Según explicó Velásquez, el racionamiento de las divisas debe estar acompañado de políticas monetarias y fiscales que controlen el crecimiento de la liquidez , la cual alcanza 60% anual. De no ser así, el economista advierte que la inflación y la escasez continuarán acentuándose, pues la demanda seguirá estimulada, mientras que las importaciones no crecerían, y por tanto la oferta de bienes tampoco.

 

De hecho, el economista Ángel García Banchs señala que la disminución de las importaciones no solo podría provocar una contracción del consumo, por una mayor caída de la oferta, sino también podría afectar la producción interna. Recuerda el experto que también la industria nacional requiere comprar en el extranjero maquinarias y materias primas para mantener sus actividades.

 

Y advierte que controlar el crecimiento de la liquidez monetaria tendría otras implicaciones. Para dejar de inyectar bolívares a la economía el año que viene, sostiene García Banchs, se tendría que dejar de subir los salarios en un entorno inflacionario como el actual y posiblemente con una devaluación de la moneda .

 

Además, señala, el Banco Central de Venezuela (BCV) tendría que dejar de financiar a Pdvsa a través de la compra de activos, lo que implicaría para la petrolera una disminución de los bolívares que requiere para asumir sus gastos en moneda local.

 

Pero más allá de las políticas fiscales y monetarias que tome el Ejecutivo, en materia cambiaria pareciera encaminarse a arreciar cambios en cuanto a la administración de divisas, un modelo que ya se evidenció este año, cuando las importaciones públicas crecieron 23% y las privadas bajaron 10%, según el BCV.

 

Aunque estos cambios en la balanza no se evidenciaron en mejoras en cuanto al abastecimiento y los precios de los bienes.

 

Fuente: El Mundo

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