En la mañana del martes 17 de febrero de 2026 se confirmó el fallecimiento del reverendo Jesse Jackson, activista de los derechos civiles en Estados Unidos y dos veces candidato presidencial.
Proceso de paz
Incluso, el extinto grupo armado recurrió expresamente a la figura de Jackson, argumentando que su “probidad y experiencia” facilitarían un acuerdo para la liberación de Sutay, considerada por el propio mediador como una prueba de “buena voluntad” necesaria para avanzar hacia la paz.
Durante ese año, Jackson viajó a La Habana (Cuba) y se reunió con los negociadores de la guerrilla, presionando a favor de una liberación sin condiciones y advirtiendo que gestos así tendrían impacto directo sobre la confianza internacional en la mesa negociadora.
Las gestiones no estuvieron exentas de controversias. El entonces presidente Juan Manuel Santos rechazó en un primer momento la intervención directa de Jackson en la logística de entrega, al considerar que no permitiría que la liberación se convirtiera en lo que calificó como un “espectáculo mediático”.
Sutay, exmarine de Estados Unidos, había sido retenido por las Farc en el departamento del Guaviare en junio de 2013 y liberado en octubre de ese año, convirtiéndose en un símbolo de la presión internacional sobre las negociaciones de paz.
Esa visión de paz y desarrollo resonó durante su presencia en encuentros clave, como la Cumbre de Mandatarios Afrodescendientes de 2013, donde también abogó por el diálogo y la reconciliación.
“Yo promuevo la reconciliación. En algunas ocasiones, cuando no se puede escoger un lado o el otro, uno debe estar del lado de la reconciliación. Siempre y cuando haya guerra habrá miedo, siempre y cuando haya miedo, el crecimiento se detiene y las personas más pobres siempre son las víctimas”, declaró Jackson en su momento.
Orden de San Carlos
En julio de 2023, el Gobierno colombiano le concedió la Orden de San Carlos, el mayor reconocimiento civil de Colombia, en una ceremonia encabezada por el entonces embajador en Washington, Luis Gilberto Murillo.
La distinción homenajea su prolongado apoyo en el fortalecimiento de la relación entre Colombia y Estados Unidos, así como su influencia en avances sociales, especialmente en la representación afrodescendiente, tanto en su propio país como en la sociedad colombiana.










