Meta patenta una IA capaz de imitar la actividad de usuarios fallecidos

Meta patenta una IA capaz de imitar la actividad de usuarios fallecidos

La gestión del legado digital alcanza una nueva dimensión técnica con la reciente validación de una patente de Meta que propone el uso de modelos de lenguaje para suplantar la actividad humana.

 

El proyecto contempla el entrenamiento de una inteligencia artificial basada exclusivamente en el historial de comentarios, reacciones y publicaciones de un individuo específico.

 

El objetivo principal de este desarrollo consiste en mantener la dinámica de la red social incluso ante la ausencia prolongada o el fallecimiento del titular.

 

Esto permitirá que la cuenta continúe respondiendo a contenidos y compartiendo actualizaciones de forma autónoma.

 

El documento de la patente justifica esta tecnología bajo la premisa de que la inactividad permanente tras la muerte de un usuario afecta la retención y la experiencia de sus seguidores.

 

 

¿Meta sin límites?

Mark Zuckerberg manifestó anteriormente su interés en explorar herramientas que permitan a las personas interactuar con los recuerdos de seres queridos de manera dinámica.

 

Esta propuesta trasciende las políticas actuales de «contactos de legado», que se limitan a la administración pasiva de perfiles conmemorativos, para ofrecer una presencia digital activa y predictiva.

 

A pesar del reconocimiento legal de la propiedad intelectual, portavoces de la compañía aclararon que la existencia de la patente responde a una fase de divulgación de conceptos y carece de una hoja de ruta para su integración en Instagram o Facebook.

 

La industria tecnológica suele registrar estos avances para proteger innovaciones potenciales, sin que ello garantice su lanzamiento al mercado.

 

No obstante, el registro de esta idea bajo el sello de Andrew Bosworth evidencia que la simulación de la personalidad post mortem constituye un área de investigación estratégica para la firma. De esta manera, se abren interrogantes sobre los límites de la privacidad y la ética en la era de la inteligencia artificial.

 

 

ComputerHoy

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