La Inteligencia Artificial (IA) no fue una novedad del 2025: sus bases se remontan a los años 50. Sin embargo, estamos viviendo su verdadero estallido gracias a inversiones millonarias y una capacidad de procesamiento sin precedentes.
Así lo afirmó Claudia Valladares, cofundadora de Impact Hub Caracas, quien comparó este logro tecnológico con el descubrimiento de la electricidad.
“La IA vino para quedarse. Quien no la esté usando ya, tiene un paso atrás. El crecimiento de esta tecnología es exponencial y apenas estamos viendo el inicio de su ascenso”.
Para la experta, la gran pregunta que deben hacerse los dueños de negocios no es qué herramientas existen, sino cómo la IA aporta valor real a su emprendimiento.
Valladares destacó que, más allá de generar textos o videos, la IA permite análisis profundo del cliente, optimización de procesos, gemelos digitales (Digital Twins), entre otros.
La tendencia de la “Serendipia” y el retorno a lo humano
Valladares hizo mención a los “buscadores de serendipia”. En un mundo saturado de algoritmos, existe una tendencia que utiliza la IA para fomentar la espontaneidad y la presencia humana.
La especialista citó ejemplos de grandes marcas que utilizan la tecnología para “bloquear” el uso del teléfono en conciertos, invitando al usuario a disfrutar el momento con sus sentidos en lugar de grabarlo todo tras una pantalla.
También mencionó aplicaciones que conectan a personas con intereses afines durante vuelos largos, transformando el tiempo muerto en oportunidades de red (networking) con propósito.
Valladares fue enfática en que no hace falta ser un experto técnico en IA para usarla.
“Nosotros somos expertos en nuestros negocios. El reto es buscar activamente qué herramientas sirven para nuestra industria e incorporarlas pronto. La IA, en su visión, no solo busca hacernos más eficientes, sino también recordarnos cómo ser más humanos a través de experiencias significativas”, remarcó.












