Mariana González: «El anuncio de las excarcelaciones genera ansiedad profunda entre los que quedan en prisión»

Mariana González: «El anuncio de las excarcelaciones genera ansiedad profunda entre los que quedan en prisión»

Mariana González, hija del líder opositor Edmundo González Urrutia, alertó este domingo sobre el profundo impacto emocional y psicológico que generan los anuncios de excarcelaciones parciales entre los presos políticos y sus familiares.

En un mensaje publicado en la red social X, González subrayó que, para quienes permanecen privados de libertad tras largos períodos de aislamiento, incomunicación y ausencia total de contacto con sus seres queridos, la información sobre posibles excarcelaciones no representa alivio inmediato, sino una carga emocional adicional.

“Las personas que están privadas de libertad de manera arbitraria saben que se están produciendo excarcelaciones. Para quienes han pasado largos períodos aislados de sus familias, incomunicados, sin una llamada, sin una visita, sin una voz cercana, esta información no representa alivio, hasta que no se concrete”, escribió.

Ansiedad profunda

 

González hizo referencia directa al caso de su esposo, Rafael Tudares Bracho, quien —según denunció— ha permanecido más de un año en una situación de desaparición forzada y acumula 376 días de “detención arbitraria e injusta prisión”. Señaló que la expectativa generada por la posible liberación mantiene a los detenidos en un estado permanente de ansiedad y zozobra.

“Saber que otros recuperan su libertad mientras ellos continúan en la incertidumbre genera una ansiedad profunda, una angustia que se suma al desgaste físico, mental y espiritual que deja el aislamiento prolongado”, afirmó.

 

La hija del líder opositor también destacó que el sufrimiento no se limita a quienes permanecen encarcelados, sino que se extiende a las familias que esperan fuera, pendientes de cada noticia, rumor o silencio oficial. Describió esta espera como “cruel, devastadora, agonizante y asfixiante”, al punto de consumir la vida cotidiana de quienes aguardan por el reencuentro.

En su mensaje, González advirtió que jugar con la expectativa de libertad de una persona detenida y de su entorno familiar constituye una forma de crueldad y de tortura psicológica. “No es un acto menor”, recalcó.

 

Finalmente, hizo un llamado a respetar la dignidad humana y a actuar con humanidad y cuidado tanto con los privados de libertad como con quienes los esperan “con el corazón en vilo”.

 

 

 

 

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