¿Maduro está preparado para suceder a Chávez?
marzo 5, 2013 5:54 pm

El vicepresidente juró lealtad al bolivariano aún después de la muerte. Dudan de su poder para contener las feroces internas del Partido Socialista Unido de Venezuela.

 

Tras la partida a Cuba de Hugo Chávez, Maduro afronta el duro desafío de gobernar y cargar con el peso de ser el heredero y comandar un partido leal a Chávez, pero que debe construir un nuevo liderazgo.

 

La urgencia y dramatismo de su partida no sólo quedó retratada en la designación de su vicepresidente, Nicolás Maduro, como su sucesor por primera vez en año y medio de combate por la enfermedad, sino por las lágrimas derramadas por el alto funcionario en un acto de campaña del candidato a la gobernación del estado central de Miranda, Elías Jaua.

 

“Chávez tiene un pueblo, nos tiene a nosotros y nos tendrá por siempre en esta batalla de victoria en victoria”, dijo Maduro, entre lágrimas, ante un grupo de partidarios oficialistas, algunos de los cuales también lloraban. “Con nuestra lealtad, hasta más allá de esta vida vamos a ser leales a Hugo Chávez”.

 

Ahora, el fiel y discreto vicepresidente y canciller de Chávez quedó a cargo del país, pero analistas consultados por The Associated Press dudan de que él tenga el suficiente liderazgo para contener las pugnas por el poder que hay entre los grupos civiles y militares del chavismo y para levantar el ánimo y darles tranquilidad a los partidarios del gobernante que se encuentran muy agobiados por su recaída.

 

También dudan de que la situación política que deja la ausencia de Chávez le permita a Maduro profundizar el modelo socialista por el gigantesco déficit fiscal y los posibles ajustes en materia cambiaria, tributaria y de precios, que están en el aire tras la partida del mandatario.

 

Al describir las cualidades que lo llevaron a delegar en Maduro el mando político del país, el mandatario, de 58 años, lo describió como “un revolucionario a carta cabal, un hombre de una gran experiencia a pesar de su juventud, de una gran dedicación al trabajo… para la conducción de grupos, para manejar las situaciones más difíciles”.

 

El analista político Vladimir Villegas dice que la decisión que tomó Chávez de delegar en Maduro era previsible debido a que es “un cuadro con proyección internacional, es un cuadro con formación política e ideológica, con experiencia política, muy cercano al presidente desde el fallido golpe militar que él encabezó en febrero de 1992”.

 

Villegas agregó que la formación que tuvo Maduro en su juventud como dirigente sindical del metro de Caracas será fundamental en esta etapa, en la que tendrá que mostrar sus dotes de gran negociador.

 

Aunque Maduro, de 50 años, es identificado como de izquierda radical y muy afín al modelo del Gobierno cubano, Villegas señaló que cree que el vicepresidente, a quien conoce desde la adolescencia, “sabrá dosificar su radicalismo”.

 

“Maduro debe entender que para el manejo del poder las circunstancias son fundamentales, y esta circunstancia va a obligar a andar con cuidado”, dijo Villegas “Él tiene que hacer mérito ahora para mantener la confianza de la base del chavismo y para neutralizar a los sectores que van a apostar, seguramente a lo interno, a que no le vaya bien”.

 

Luis Vicente León, directivo de la encuestadora local Datanálisis, dijo que Maduro puede heredar el poder político, “pero definitivamente no puede heredar el carisma” de Chávez, que ha sido fundamental para mantener cohesionados a los diversos grupos que hay en el chavismo, que van desde los izquierdistas civiles más radicales, los moderados, hasta las facciones militares, dijo el experto.

 

“Hay que ver cómo van a reaccionar los grupos que generan resistencia a Nicolás Maduro dentro del chavismo, y esa es una información que sólo vamos a saber cuando Chávez no esté”, dijo León a la AP. “Las divisiones internas podrían hacer inestable a la revolución en el futuro”.

 

El profesor de economía de la Universidad Católica Andrés Bello Ronald Balza duda de que un gobierno de Maduro pueda plantearse una profundización de su modelo socialista en medio de la situación de incertidumbre generada por la recaída de salud de Chávez y la existencia de graves problemas económicos como un gran déficit fiscal, que analistas y bancas de inversión estiman alrededor de 15% del Producto Interior Bruto. /JM

 

Fuente: Infobae