«Los muertos que votaron por Maduro hacen una diferencia»

«Los muertos que votaron por Maduro hacen una diferencia»

«Sacaban a nuestros testigo de las mesas y entonces podían cometer las irregularidades» «La crisis política no puede esperar un referendo revocatorio presidencial»

Ni la represión, ni la violencia, «lograrán sacarnos del camino pacífico» (V.Correale)

Carlos Ocariz, Director Nacional del Comando Simón Bolìvar y Alcalde de Sucre, hace un alto en sus tareas y recapitula sobre lo ocurrido en en la dos semanas transcurridas desde el 14 de abril: «Organizamos un multitud que defendió los votos y denunció las irregularidades. Movilizamos más de 120 mil testigos y gracias a eso, en menos de 48 horas, con todas las actas en nuestro poder, pudimos comprobar que el 42% de éstas no coincidían, luego de realizada la auditoría ciudadana, con el acta de escrutinio. Es decir, los votos, una vez abiertas las cajas, no se correspondían con los cuadernos de votación, el acta de escrutinio y la auditoría.

 

El 16 de abril Capriles denunció esas irregularidades. Luego vino la lucha por la auditoría y por primera vez en la historia electoral del país logramos, con la presión popular, que el CNE aceptara realizarla. Luego se echaron para atrás y tuvimos la firmeza en rechazar un procedimiento chucuto. Ahora estamos en el proceso de impugnación y hemos denunciado la necesidad de que algunos de los magistrados se inhiban porque ya se pronunciaron políticamente»

 

-En todo caso , a menos que ocurra algo inesperados, ya se sabe cuál será la decisión.

 

-Estamos en esa parte de la lucha y la denuncia será fortalecida con el apoyo activo de de la sociedad civil organizada: gremios, artistas, deportistas, desempleados, amas de casa. Pero si la impugnación es rechazada iremos a las instancias internacionales y seguiremos denunciando porque aquí de lo que se trata es de la búsqueda de la verdad.

 

-¿Y mientras tanto?

 

– Mientras tanto tenemos un gobierno cada vez más deslegitimado, violento, alejado de la realidad e irresponsable a la hora de cumplir su compromiso con el pueblo. Paralelamente te encuentras una fuerza popular que cada vez cobra más empuje en defensa de su derecho a una mejor calidad de vida y exigiendo conocer la verdad.

 

-Se pasó de una lucha contra la corriente, al asombro por unos resultados inesperados para muchos y, ahora, con todo esto ¿no hay peligro de que el entusiasmo vaya decreciendo?

 

-El 5 de marzo, cuando el Presidente Chávez muere, se llegó a pensar que no había otra opción y que no hay manera de revertir una tendencia que se mostraba imparable. Comenzamos, entonces, una campaña histórica de sólo 40 días. Y demostramos que se puede hacer mucho en poco tiempo en cuanto a cambios de percepciones y transmitir esperanza. Así, logramos revertir un 25% con una estrategia que se basó en fundamentos como el protagonismo popular, los lemas («los enchufados», «no hay»…) y retos a la manera de la marcha nocturna en Caracas, los comandos familiares, los madrugonazos en la televisión, el acto con los artistas que rompió el miedo, los círculos bolivarianos con Capriles. Fue una campaña muy bonita, muy venezolana, que logró quebrar lo que se consideraba un imposible: revertir un resultado contra todo pronóstico.

 

-Cierto, pero al final el chavismo se salió con la suya.

 

-Fue una elección muy cerrada y nuestra lucha se centra en la búsqueda de la verdad, de lo que realmente pasó.

 

-Pero si ustedes exigen un recuento es porque, teniendo el convencimiento de que los resultados les favorecen, carecen de las pruebas para fundamentarlo.

 

-Nosotros hemos demostrado muchas irregularidades: el voto asistido, el hecho de que te obligan a votar por determinado partido, la violencia, el proselitismo político en los centros. Incluso, sabemos, con nombres y apellidos, los centros de donde sacaron nuestros testigos a la fuerza. Pero sacando todo eso, estamos seguros de que Maduro tiene menos votos de los anunciados por varias razones: los muertos que votaron (verificados en listas obtenidas de los cementerios) y eso se demuestra plenamente con los cuadernos de votación (negados). Segundo, la duplicidad de huellas (la más importante) las personas que votaron dos y tres veces.

 

-¿Cómo lo hacían si tenían el meñique entintado?

 

-Por eso sacaban a nuestros testigos violentamente y entonces podían cometer las irregularidades.

 

-¿En cuántas mesas ocurrió eso?

 

-En 2964 mesas. En esos centros de los cuales sacaron a nuestros testigos varias personas votaron dos y tres veces por Maduro. Eso lo refleja la auditoría de la duplicidad de huellas y esto, unido a la votación de los muertos, nos daría una cifra muy superior a lo que fue la diferencia según el CNE. Entonces, en una elección donde el resultado fue tan cerrado, según el mismo poder electoral, reclamamos analizar todos los elementos para conocer la verdad. Y eso no ha ocurrido.

 

-Disculpa la ingenuidad, ¿por qué no ocurrido?

 

-Por distintas razones el CNE ha manejado esto de una manera muy errática y no ha sido transparente. Pero si las encuestas reflejan que el 70% quiere saber lo que pasó (es decir, incluso muchos chavistas) y eso garantiza la paz para el país, ¿por qué no hacerlo?

 

-Pero sí se va a hacer una auditoría.

 

-Es una auditoría absolutamente chucuta, donde no analizan los cuadernos de votación. El 7 Octubre el CNE hizo una auditoría del SAI (Sistema de Autenticación Integrado,a través del cual tú entregas tu cédula, el funcionario digita el número, sale tu cara y colocas tu huella). Pues bien, en esa oportunidad y según el CNE, hubo 1.6 millones de casos en los cuales la huella no corresponde a la identidad del portador de la cédula. Entonces, ¿qué pasó con eso el 14 de abril? Pues nada. Por eso estamos convencidos de que si las elecciones hubiesen sido semitransparentes, Capriles habría ganado. Frente a todo eso, nosotros no hemos dejado de transitar el camino institucional y a pesar del reclamo popular por la transparencia, las instituciones han permanecido sordas.

 

-También ha habido un no reconocimiento de la legitimidad de Maduro por parte de los diputados de oposición. El resultado ha sido una respuesta violenta que ¿no se podría generalizar?

 

-Esperemos que no. El Martes, cuando fue sometido a una golpiza pública, Julio Borges se portó estoicamente y no recurrió a la violencia para defender porque sabemos que ese no es el camino. Con la violencia perdemos todos. Lo que nos interesa es seguir luchando para demostrar que la del 14 de abril no fue una elección regular.

 

-¿Fue una elección fraudulenta?

 

-Disponemos de muchos elementos para decir que los resultados del CNE no son los que al final obtuvimos. Y tenemos elementos para demostrarlo. Lo ideal hubiera sido que el CNE actuara en consecuencia, con participación de la oposición y observadores internacionales. De manera que si el resultado, luego de una auditoría integral y transparente, no nos favorecía, de inmediato lo hubiéramos reconocido.

 

-No ha sido así. Entonces, ¿qué queda por hacer?

 

-Nosotros le hemos hablado claro al pueblo. Este es un proceso largo, una lucha en otro frente: el legal y el internacional. Ahora estamos en la fase de la impugnación. Por tanto aspiramos a que se repita el proceso y estamos en nuestro derecho. Eso lo establece la Constitución, pero no ha pasado y si se mantiene acudiremos a las instancias internacionales. Pero nada nos sacará de nuestra determinación: buscar la verdad y continuar al lado de la gente, acompañándola en la solución de sus problemas, ocupándonos de la agenda social.

 

-¿Y esperar seis años ene esa tesitura?

 

-Es que absolutamente no creo que eso vaya a pasar. En la Constitución hay otros mecanismos establecidos : la impugnación, la repetición de las elecciones, el referéndum revocatorio para los diputados (asomado el viernes por Capriles), la impugnación parcial de las elecciones. Hay muchos caminos abiertos para la salir de esta crisis.

 

-No mencionaste la aplicación del referéndum revocatorio para el mandato presidencial.

 

-Pero eso sería a los tres años. No puede ser antes y no creemos que esta crisis política pueda esperar tres años. Es demasiado tiempo. Pero insisto: nosotros no nos vamos a salir del camino pacífico, constitucional y electoral Y eso es así porque el 14 de abril el CNE nombró a un presidente (Maduro), pero el pueblo escogió a un líder (Capriles). Ahora, el líder lo dijo: hay que tener disciplina y paciencia.

 

-¿Señalas que este gobierno no se puede sostener en un plazo de tres años?

 

-Ellos están buscando desviar la atención de los problemas cotidianos a través de la represión. De allí el show violento de la Asamblea Nacional o la detención del general Riverto. Y allí debemos poner el foco con una actitud firme y perseverante. Si logramos ese crecimiento excepcional fue porque hemos permanecido al lado de la gente. Por eso casi un millón de chavistas votaron por Capriles.

 

Fuente: El Universal

 

Roberto Giusti

 

rgiusti@eluniversal.com

 

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