La Policía argentina toma la Plaza del Congreso y se lleva detenidos a manifestantes

La Policía argentina toma la Plaza del Congreso y se lleva detenidos a manifestantes

Una columna de la Policía Federal, conformada por docenas de agentes, irrumpió en la tarde este miércoles en la Plaza del Congreso de Buenos Aires y se llevó detenidos a un número indeterminado de manifestantes, algunos a rastras y otros en volandas, según comprobó EFE.

Los agentes emergieron de detrás de las vallas que protegen el edificio del Senado, donde se debate la reforma laboral propuesta por el presidente Javier Milei, e irrumpieron en la plaza donde los sindicatos convocaron una protesta contra el proyecto legislativo que cambiaría, de aprobarse, el mundo del trabajo en Argentina.

En ese lugar, horas antes se había desatado una batalla con el lanzamiento de piedras por los manifestantes, así como de gases, proyectiles de goma y chorros de agua por el lado de las fuerzas de seguridad.

En este momento, la policía ha tomado el control de la plaza, donde todavía quedaban unos centenares de manifestantes.
El objetivo es, según se observa en el lugar, despejar la plaza y acabar con la protesta.

A primera hora de la tarde, la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, informó de dos detenidos, pero los medios de comunicación hablaban a esa hora de al menos 13. Ahora no se sabe cuántas personas están arrestadas tras la batida en la Plaza del Congreso, ya que no hay información oficial.

Personas se enfrentan con la Policía de Argentina durante una manifestación contra la reforma laboral este miércoles, en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Juan Ignacio Roncoroni

Cuatro agentes heridos

Al menos cuatro integrantes de las fuerzas de seguridad resultaron heridos este miércoles durante la protesta contra la reforma laboral que se lleva a cabo ante el Congreso argentino, en Buenos Aires, según informó la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva.

Los heridos son, según la ministra, tres agentes de la Gendarmería Nacional y un policía.

“No vamos a permitir que los violentos de siempre siembren el caos y el descontrol”, escribió Monteoliva en la red social X.

La protesta se ha convertido en una gran batalla campal, con cientos de efectivos de todas las fuerzas de seguridad del Estado argentino en las calles del centro de Buenos Aires, quienes han utilizado gases lacrimógenos, chorros de agua y proyectiles de goma para dispersar las manifestaciones.

Al mismo tiempo, los manifestantes lanzan piedras tras arrancar los adoquines de las veredas en los alrededores del Congreso argentino.

Una persona ondea una bandera de Argentina durante una manifestación contra la reforma laboral este miércoles, en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Juan Ignacio Roncoroni

El rechazo a la reforma laboral

A primera hora de la tarde, cientos de personas ya se congregaban en el centro de la capital, así como en otras ciudades, como Córdoba, mientras los senadores debaten al interior del Legislativo una ley que cambiará radicalmente las condiciones del trabajo en Argentina.

Los manifestantes fueron convocados por organizaciones sociales, agrupaciones políticas y sindicatos, entre ellos la Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera del país.

Tensión entre manifestantes y policías en la protesta contra la reforma laboral en Argentina
Fotografía de personas participando en las protestas de este miércoles contra la reforma laboral, en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Juan Ignacio Roncoroni

La secretaria general de la Asociación Docente de Enseñanza Media y Superior (Ademys), Soledad Mosquera, dijo a EFE en plena protesta: «Esta reforma laboral el Gobierno la quiere vender como modernización, pero claramente es un retroceso para todos los y las laburantes (trabajadores) y va a implicar una completa esclavitud en cuanto a las condiciones de trabajo».

El diputado del frente de Izquierda Unida, Juan Carlos Giordano, afirmó también a EFE que lo que se debate es «una reforma laboral esclavista y proempresarial».

«La ley es un ataque al movimiento obrero. Argentina está en recesión, con caída salarial y jubilatoria. Esta reforma facilita los despidos», opinó el legislador.

Entre los puntos centrales del proyecto figura la creación de un Fondos de Asistencia Laboral (FAL) para financiar indemnizaciones por despido, reduce la base de cálculo de las mismas, introduce cambios en la remuneración de las horas extras y establece limitaciones al derecho a huelga.

El debate en el Senado argentino

El debate de este miércoles significa el primer reto legislativo del oficialismo este 2026 y se espera que esta jornada se extienda hasta probablemente la medianoche, tras semanas de negociaciones con los bloques aliados en el Congreso.

Tensión entre manifestantes y policías en la protesta contra la reforma laboral en Argentina
Personas participan en una manifestación este miércoles contra la reforma laboral, en la Plaza del Congreso, en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Juan Ignacio Roncoroni

Según lo acordado en la reunión de labor parlamentaria, la iniciativa se votará en general primero, para después someterla a 26 votaciones particulares, correspondientes a cada uno de los títulos del proyecto de ley, por lo que se prevé una jornada larga.

El proyecto llegó a la Cámara Alta tras numerosas modificaciones acordadas por el Gobierno de Milei con los gobernadores provinciales, cuyos representantes parlamentarios deberán expresarse a favor o en contra de la medida.

«El tango se baila de a dos. Y esta Ley de Modernización Laboral es fruto de acuerdos para hacer a la Argentina grande otra vez. Es la primera reforma en más de 50 años», escribió la senadora y referente del oficialismo Patricia Bullrich en su cuenta de la red social X.

Entre los puntos centrales del proyecto figura la creación de un Fondos de Asistencia Laboral (FAL) para financiar indemnizaciones por despido, reduce la base de cálculo de las mismas, introduce cambios en la remuneración de las horas extras y establece limitaciones al derecho a huelga.

La normativa laboral vigente en Argentina tiene su origen en 1974 y cada intento de reforma ha encontrado durante las últimas décadas una fuerte resistencia social. EFE

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