Uno de los personajes más populares de la televisión venezolana, María de los Ángeles del Gallego, conocida como “La Maracucha” por la teleaudiencia de “La Bomba”, el magazine del mundo del espectáculo que, vía Televen, conduce de lunes a viernes a las 11 de la mañana, termina su ciclo en ese programa en el canal que la dio a conocer.
Resulta que ha recibido una jugosa oferta de una televisora por cable, con sede en México, para conducir un programa, “Fashion TV”, que será visto en 200 países, una oferta tentadora que desde hace tiempo le habían hecho y que le era imposible rechazar, pues además de recibir sueldo en dólares, le permitirá darse a conocer en los mercados internacionales, donde seguramente su simpatía, profesionalismo y proverbial belleza la convertirán, más temprano que tarde, en una cotizada figura.
La Maracucha se va en los mejores términos de Televen, aseguró la productora de “La Bomba”. Karla Samaniego, y agregó que ella siempre tendrá las puertas abiertas en el canal de la bolita roja.
Pero este logro de la imponente rubia, que seguramente alegrará a los venezolanos, por cuanto se trata de otra nativa de este país a punto de abrirse la puertas del estrellato internacional, no ha sido muy del agrado que digamos de un grupo de periodistas chismográficos, que en un programa farandulero sabatino de Globovisión han venido comentando el asunto en tono de burla. Llama la atención que algunos de esos periodistas trabajan también en el programa que le hace la competencia a “La bomba” en el mismo horario, lo cual no es muy ético que digamos, además de una tremenda falta de caballerosidad.
En cuanto a las cuaim…, perdón, las otras tres periodistas del programa de los sábados en la noche por Globovisión, se han dado a la tarea de tergiversar los hechos, diciendo que ella no renunció, sino que fue despedida. Por la cara que ponen cuando lo afirman se nota que la envidia las corroe. Cabe destacar que hace pocas semanas La Maracucha estuvo en ese espacio conversando con sus conductoras, y de la manera más relajada y cordial, respondió todas las preguntas que le hicieron, hasta las más ponzoñosas. En una de ellas, le inquirieron sobre los desencuentros que la rubia de Televen tiene con Josemith Bermúdez, su compañera de “La bomba”, lo cual ella no negó, al decir que no eran amigas, pero sí profesionales que compartían una labor televisiva y como tal la respetaba. Y enseguida les espetó: “Ustedes saben cómo son esas cosas, pues las han vivido en carne propia”, aludiendo a la pelea que dos de las conductoras del espacio “anfitrión” (una de ellas ya despedida por ausentarse en plena transmisión sin ninguna justificación) con la tercera en discordia. Toma tu tomate, dirían alguno.
¿Sería este detalle el que propició la campaña que ahora tienen contra La Maracucha? Vaya usted a saber. Lo cierto es que hasta la sustituta de la periodista que despidieron, que ha resultado tan venenosa como las otras dos, hasta acusó a la escultural animadora de “La Bomba” de ser “la responsable de muchos despidos en el medio artístico”. Y lo que es peor: sin mencionar nombres ni presentar pruebas.
En otras palabras, un episodio que parece tener una simple y llana explicación: cochina envidia. Pero sería una ingenuidad exigirle a los periodistas del programa chismográfico de Globovisión que se alegren del éxito ajeno, en lugar de fustigarlo. Esto sólo lo hace la gente sólida y segura de sí misma, enemiga de las intrigas y los golpes bajos.
Fuente:http://diariodecaracas.com/









