Los liberados son los patrulleros José Ricardo Carrillo, Carlos Eduardo Barrera, Edwin Fabián Manosalva, Ramón Alberto Coronel Medina y Daniel de Jesús Granada Quiroz, quienes cayeron en manos del ELN cuando regresaban a Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander, para retomar sus labores tras las festividades de fin de año
La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) dejó en libertad este lunes a cinco policías colombianos que había secuestrado a comienzos de mes en la convulsa región del Catatumbo, en el noreste del país, confirmó la Defensoría del Pueblo.
Los liberados son los patrulleros José Ricardo Carrillo, Carlos Eduardo Barrera, Edwin Fabián Manosalva, Ramón Alberto Coronel Medina y Daniel de Jesús Granada Quiroz, quienes cayeron en manos del ELN cuando regresaban a Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander, para retomar sus labores tras las festividades de fin de año.
La liberación fue coordinada por una comisión humanitaria integrada por la Iglesia católica, la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia y la Defensoría del Pueblo.
«Un alivio esta liberación. Para ellos, para sus familias», escribió en X la defensora del Pueblo, Iris Marín, quien además insistió en la liberación de decenas de personas que continúan secuestradas por el ELN en Norte de Santander, Arauca y otras partes del país.
Los liberados son los patrulleros José Ricardo Carrillo, Carlos Eduardo Barrera, Edwin Fabián Manosalva, Ramón Alberto Coronel Medina y Daniel de Jesús Granada Quiroz, quienes cayeron en manos del ELN cuando regresaban a Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander, para retomar sus labores tras las festividades de fin de año.
La liberación fue coordinada por una comisión humanitaria integrada por la Iglesia católica, la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia y la Defensoría del Pueblo.
«Un alivio esta liberación. Para ellos, para sus familias», escribió en X la defensora del Pueblo, Iris Marín, quien además insistió en la liberación de decenas de personas que continúan secuestradas por el ELN en Norte de Santander, Arauca y otras partes del país.
En un comunicado difundido tras el secuestro, el ELN justificó el secuestro al acusar a la Policía y al Ejército de brindar apoyo al Frente 33, una disidencia de las antiguas FARC, con la que mantiene un duro enfrentamiento por el control territorial desde hace un año en el Catatumbo.
La región del Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander, en la frontera entre Colombia y Venezuela, es una zona históricamente golpeada por la violencia armada, donde operan el ELN, disidencias de las FARC, un reducto del EPL y bandas de narcotraficantes.
Además, esta región completa un año de recrudecimiento del conflicto armado, con enfrentamientos por el control territorial y las economías ilícitas, que han dejado, según el procurador general Gregorio Eljach, al menos 163 personas muertas y más de 84.000 desplazados internos en 2025 a causa de la violencia.









