El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela (AN, Parlamento), el chavista Jorge Rodríguez, declaró que no hay elecciones presidenciales previstas en un futuro cercano en el país al priorizar la «estabilidad» en estos momentos de cambio desencadenados por la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
«Lo único que puedo decir es que no habrá elecciones en este período inmediato», afirmó Rodríguez en la primera entrevista de un líder chavista a un medio internacional este año, que en este caso ha sido Newsmax, un medio conservador de la órbita de Donald Trump que se ha desplazado a Caracas.
El presidente de la Asamblea, que es hermano de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, aseguró que primero buscan asegurar «la estabilidad para Venezuela y la reconciliación de Venezuela».
En la entrevista con el periodista Rob Schmitt, conocido comunicador y comentarista conservador, Rodríguez abrió la puerta a los comicios si se «logra avanzar en la estabilización nacional» y se pacta «un acuerdo con todos los sectores de la oposición».
El líder chavista puso sobre la mesa la ley de amnistía que actualmente tramita la Asamblea para los presos políticos encarcelados desde 1999 cuando Schmitt le preguntó por la líder opositora María Corina Machado: «Permíteme no hablar de un solo nombre, porque hay muchos actores en el extranjero que deben ser incluidos en la conversación (…) A través de esta ley de amnistía estamos promoviendo que todos los sectores de la oposición en el exterior cumplan la ley y puedan volver al país».
La conversación fue difundida con doblaje en inglés para Jorge Rodríguez, cuyas intervenciones en español no se pueden escuchar completas.
Rodríguez y Schmitt también hablaron sobre la industria petrolera, que el gobierno chavista está abriendo a las inversiones extranjeras, sobre todo estadounidenses.
El presidente de la Asamblea reconoció que, económicamente, Venezuela ha atravesado «dificultades bajo el bloqueo» y que el Gobierno ha «cometido algunos errores», pero que este momento abre una «oportunidad de oro» para «ir hacia adelante y promover la salud, la educación y la cultura a través de una economía de libre mercado».
«Tenemos una gran posibilidad de trabajar, y como ha dicho Trump hay mucho que hacer y lo que buscamos es convertir este petróleo en hospitales, escuelas, cosas para la gente de Venezuela», explicó el líder chavista.
Respecto a su relación con la Administración Trump, Rodríguez ha reconocido que «en los últimos 33 días las cosas han avanzado muy rápido, ha sido muy intenso», pero que existe la oportunidad de construir una relación de «beneficio mutuo»: «Tenemos un futuro brillante por delante», ha agregado.
Desde la captura de Maduro y la posesión de Delcy Rodríguez como presidenta encargada, Venezuela ha reformado su ley de hidrocarburos para permitir la inversión estadounidense, ha vuelto a comercializar su petróleo a través de la tutela económica de Estados Unidos, ha empezado un proceso de excarcelación de centenares de presos políticos y está debatiendo una amplia ley de amnistía para la «reconciliación» en el país.
Todo esto, entre la expectativa de las organizaciones civiles y la oposición del verdadero alcance de esta reconciliación anunciada por el Gobierno chavista y del impacto económico que tendrá esta nueva etapa entre Caracas y Washington.
Agencias











