La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) informó el pasado miércoles que 18.291 personas, en su mayoría venezolanos, regresaron a Suramérica entre enero y julio de este año, tras intentar sin éxito llegar a Estados Unidos.
No obstante, esto no significa que la migración desde Venezuela se haya detenido; por el contrario, se estaría manteniendo un flujo constante en varias fronteras.
Según declaró el analista en temas de frontera y migración William Gómez al programa Punto y Seguimos de Radio Fe y Alegría Noticias, entre 100 y 150 personas cruzan diariamente la frontera del Táchira hacia el Norte de Santander.
A esta cifra se suman los movimientos por Santa Elena de Uairén, estado Bolívar, hacia Pacaraima, en Brasil, que también registra un flujo sostenido.
Principales destinos de los migrantes
Los principales destinos de quienes emigran por vía terrestre actualmente son Colombia, Brasil, Chile y Perú, aunque también se observa un número de retornos producto de la xenofobia o dificultades económicas en los países receptores.
Para Gómez, a pesar de que hubo una disminución respecto a años anteriores, la movilidad humana sigue siendo sostenida.
Destacó que las razones que siguen impulsando a los venezolanos a salir del país son las mismas de hace años: falta de empleo formal, crisis económica, precariedad en los servicios públicos, deterioro de la calidad de vida y reunificación familiar.
Colombia: la principal ruta y destino de los venezolanos
Colombia continúa siendo el principal país de acogida y tránsito de migrantes venezolanos, especialmente a través del estado Táchira, que concentra la mayor movilidad humana por vías terrestres.
Gómez recordó que esta dinámica se intensificó tras las elecciones de 2024 y se interrumpió abruptamente en enero de este año, luego de la toma de posesión de Donald Trump en Estados Unidos, quien eliminó de inmediato el CBP One, el parole humanitario, el TPS y los centros de reunificación familiar.
Indicó que cerca de 230.000 venezolanos quedaron varados entre México y Centroamérica al no poder ingresar a EE. UU. y muchos de ellos han tenido que retornar a pie por la selva del Darién o gestionar su regreso en vuelos humanitarios y rutas terrestres hacia Colombia y Venezuela.
Puentes garantizan una movilización segura
Gómez advirtió además sobre los engaños en redes sociales de supuestos gestores que ofrecen traslados irregulares y falsos permisos de cruce fronterizo, por lo que recomendó a los migrantes utilizar los pasos oficiales.
Actualmente, los puentes internacionales de Ureña, Tienditas y San Antonio permanecen abiertos.
Igualmente, Colombia mantiene vigente una resolución que permite el ingreso de venezolanos solo con la cédula, así como la extensión de la validez del pasaporte vencido por 10 años adicionales.
Aunque la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) mantiene una casa de paso en San Antonio del Táchira, Gómez alertó que los puntos de asistencia humanitaria han disminuido por falta de financiamiento, lo que deja sin atención a una parte significativa de estos migrantes vulnerables que viajan por tierra.