Los venezolanos comenzaron a modificar sus hábitos de consumo luego del doble terremoto que sacudió al país el pasado 24 de junio. De acuerdo con un análisis realizado por la Cámara de Integración Económica Venezolano Colombiana (Cavecol) y Atenas Grupo Consultor, el mercado mostró una clara desaceleración después del período inicial de compras de prevención registrado tras la emergencia.
Según los datos recopilados por ambas organizaciones, la semana 28 de 2026 reflejó un proceso de normalización del consumo frente a la semana anterior, cuando muchas familias realizaron compras extraordinarias para abastecerse debido a la incertidumbre generada por los sismos.
El informe señala que el mercado registró una caída nacional de 18,3% en unidades vendidas y de 18,9% en valor en dólares, mientras que los precios promedio apenas variaron -0,8%, lo que indica que la disminución estuvo asociada principalmente a un menor volumen de compras y no a cambios importantes en los precios.
La reducción del consumo también se extendió a distintas regiones del país. Los Andes encabezaron la caída con un descenso de 21,1% en unidades comercializadas, seguidos por la región Centro (-20,6%) y la Capital (-19,7%). En estas zonas disminuyó especialmente la compra de alimentos básicos, proteínas y medicamentos.

Por su parte, la región Oriental registró la menor contracción, con una baja de 10,2%, aunque destacó un incremento del 15% en la compra de licores, comportamiento que contrastó con el resto de las categorías analizadas.
El estudio también reveló que las compras dentro de los hogares disminuyeron de un promedio de 16,5 a 13,4 unidades, lo que evidencia que las familias comenzaron a reducir la intensidad de sus adquisiciones tras superar la etapa inicial de abastecimiento.
Entre los productos que registraron la mayor contracción figuran el arroz, azúcar, pollo y harina de maíz, alimentos que durante los primeros días posteriores a los terremotos estuvieron entre los más demandados por los consumidores.









