“Vivimos un tiempo de terror y de intimidación y la respuesta, de la que forma parte el arte, es el amor (…) No hay una tarea más urgente que la de mantenernos humanos en un tiempo en el que todo empuja hacia una comprensión bipolar de la humanidad”, alegó durante la rueda de prensa de presentación de su obra en la Mostra
Guillermo del Toro participa en el Festival de Venecia con Frankenstein. Foto: Instagram Frankenstein, película
El cineasta mexicano Guillermo del Toro estrenó este sábado en el Festival de Venecia su adaptación del mito de Frankenstein y defendió la urgencia de que el mundo se mantenga humano: “No me asusta la inteligencia artificial, sino la estupidez natural, que es más abundante”, afirmó.
“Vivimos un tiempo de terror y de intimidación y la respuesta, de la que forma parte el arte, es el amor (…) No hay una tarea más urgente que la de mantenernos humanos en un tiempo en el que todo empuja hacia una comprensión bipolar de la humanidad”, alegó durante la rueda de prensa de presentación de su obra en la Mostra.
Guillermo del Toro vuelve este año a competir por el León de Oro veneciano, que ya conquistó en 2017 con La forma del agua, y esta vez con su propia versión del mito de Frankenstein, la de aquel científico que retó a Dios reviviendo a una criatura.
Tanto en la novela original como en la película, con Oscar Isaac como el científico y un insólito Jacob Elordi como el monstruo, la pregunta clave es qué convierte a un ser en humano.
Guillermo del Toro hoy en Venecia: “No me aterra la inteligencia artificial, me aterra la estupidez natural”. pic.twitter.com/H04WokjPgb
— Miguel Araiza (@miguelaraizac) August 30, 2025
Guillermo del Toro habla de la inteligencia artificial
El cineasta consideró que la “comprensión bipolar de la humanidad” que se extiende por el mundo “no es verdadera, es completamente artificial”.
“La característica multicromática de los seres humanos es que son capaces de ser blanco, negro, gris y todos los tonos que hay entre medias. Creo que la película muestra a personajes imperfectos y su derecho a mantenerse imperfectos”, afirmó el cineasta.
Pero también el “derecho” que los humanos tienen en el mundo real para comprenderse “hasta en las más opresivas circunstancias”.
El monstruo de Frankenstein representa a una inteligencia creada, un ser ensamblado y traído al mundo de los vivos por la mano humana, pero Del Toro no ha querido reflejar en la trama la moderna inteligencia artificial que está irrumpiendo en la vida de hoy.
“Es (una historia) muy biográfica para mí y para cualquiera que trate de preservarse a sí mismo en los tiempos en los que vivimos. A mí la inteligencia artificial no me asusta (…), me asusta la estupidez natural, que es más abundante”, zanjó en la presentación.