Samsung lanzó al mercado el que considera el mejor teléfono de la historia.
La compañía asumió esta afirmación con una confianza absoluta ante una audiencia que comprendió, tras la presentación, que los límites del hardware fueron superados, y con creces.
El escenario para este hito fue especial. El Palacio de Bellas Artes de San Francisco, una joya de la arquitectura grecorromana construida en 1915, albergó la ceremonia.
La mañana transcurrió bajo un cielo lluvioso. El viento frío de la bahía recordó a los asistentes la dureza del invierno californiano.
La estructura circular, con sus columnas majestuosas y su laguna que alguna vez estuvo poblada por cisnes, ofreció un contraste entre la permanencia del arte clásico y la evolución vertiginosa de la tecnología.
La naturaleza y la piedra dialogaron en un entorno que Samsung intervino con sobriedad, respetando la atmósfera de un sitio dedicado a la creatividad humana.
Hacer historia
La convocatoria alcanzó la cifra de 3.000 personas procedentes de diferentes países.
El recinto se llenó con una mezcla heterogénea de periodistas de élite, creadores de contenido con audiencias millonarias, figuras del espectáculo y embajadores de marca globales.
Todos acudieron para validar los rumores que circularon durante meses en Internet. La organización dispuso espacios inmersivos donde la luz y el sonido envolvieron a los presentes, guiándolos hacia el corazón de la cúpula donde ocurriría la revelación.
El Nacional ocupó un lugar especial, segunda fila, permitiendo mirar cada detalle de un montaje que priorizó la elegancia sobre el espectáculo.
TM Roh, presidente de la división de movilidad, lideró la presentación con un discurso centrado en la utilidad real de la tecnología.
Lo acompañaron especialistas de alto nivel, cuya intervención resultó crucial para explicar la arquitectura de seguridad del nuevo terminal.
Los voceros evitaron las hipérboles para centrarse en datos técnicos y demostraciones prácticas que silenciaron cualquier asomo de escepticismo.
La seriedad de la exposición reflejó la confianza de una marca que sabe que ha alcanzado la cima de su capacidad de ingeniería.
Universo Galaxy S26
El Galaxy S26 Ultra centró la atención mediante su AI Privacy Screen.
Esta característica técnica permite que la pantalla sea visible únicamente desde un ángulo frontal. Mediante una manipulación precisa de los diodos emisores de luz, el panel oscurece su contenido para cualquier observador situado en los laterales.
El espionaje visual en espacios públicos quedó neutralizado gracias a este sistema que utiliza sensores biométricos para rastrear la mirada del usuario legítimo.
Esta función otorga una soberanía absoluta sobre la información personal, garantizando que mensajes, claves y datos sensibles permanezcan bajo el control exclusivo del titular.
El cristal dejó de ser una ventana pública para transformarse en un blindaje privado.
Otro pilar fundamental de la jornada fue el Creator Studio.
Esta herramienta utiliza instrucciones de texto o prompts para ejecutar ediciones de grado profesional de forma instantánea. La inteligencia artificial integrada permite modificar escenarios, corregir iluminaciones complejas o generar elementos visuales con una fidelidad que resulta difícil de distinguir de la realidad.
Lo más relevante fue la confirmación de que estos procesos ocurren dentro del procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5, eliminando el tránsito de archivos hacia servidores externos.
Esta capacidad de procesamiento local asegura una velocidad de respuesta inmediata y resguarda la integridad de las creaciones del usuario.
En el ámbito de la imagen, la evolución de Nightography permitió capturas en condiciones de oscuridad que anteriormente resultaban imposibles para un dispositivo móvil.
El nuevo sensor de 200 megapíxeles, apoyado por algoritmos de reconstrucción de texturas, logró imágenes con un ruido inexistente y un rango dinámico que sorprende.
La fotografía nocturna alcanzó una madurez que posiciona a Samsung como el referente en óptica digital.
A la par, el lanzamiento de los Galaxy Buds 4 sorprendió por su rediseño ergonómico y una cancelación de ruido que superó en un 40% a la generación anterior.
Los audífonos ahora ajustan su perfil sonoro según la anatomía del oído del portador, ofreciendo una experiencia acústica personalizada y envolvente.
Samsung y Venezuela
La sostenibilidad ocupó un lugar central en el cierre del evento. La compañía detalló el uso de materiales reciclados, incluyendo plásticos recuperados del océano y metales extraídos de circuitos antiguos.
El impacto ambiental de la serie S26 es el menor registrado en la historia de la gama Galaxy, cumpliendo con estándares internacionales de manufactura circular.
La durabilidad del hardware y la promesa de siete años de actualizaciones de software refuerzan una visión donde la excelencia tecnológica es compatible con la preservación del ecosistema global.
Al reflexionar sobre lo vivido en San Francisco, se debe considerar el impacto en el mercado venezolano. El desembarco de estos equipos en Venezuela ocurrirá en las próximas semanas, donde encontrará un terreno fértil de usuarios fieles.
Según datos de consultoras como StatCounter, Samsung lidera la preferencia en el país con una cuota de mercado cercana al 45%.
El venezolano prefiere la marca surcoreana por su resistencia y por la capacidad de sus dispositivos de ofrecer un rendimiento superior incluso en condiciones de conectividad limitadas.
La llegada de una inteligencia artificial que opera de forma local es una solución ideal para una realidad tecnológica que, si bien enfrenta desafíos de infraestructura, mantiene un consumo de vanguardia altamente exigente.
La responsabilidad de Samsung por crear un mundo mejor se manifestó en cada detalle de este Unpacked 2026. A pesar de las dificultades que vive el sector en ciertas regiones, la apuesta por Venezuela permanece firme, reconociendo al país como un mercado estratégico en Latinoamérica.
El venezolano se prepara para integrar una inteligencia mucho más activa en su rutina diaria, confiando en que la tecnología servirá de puente hacia una mayor productividad y seguridad.
El evento en el Palacio de Bellas Artes concluyó, pero el camino de la serie S26 apenas comienza. La ingeniería cumplió su promesa: el futuro reside ahora en la palma de la mano, listo para ser utilizado con criterio y responsabilidad.
ComputerHoy












