Brigette Bloom es una fotógrafa hawaiana que decidió dejar su marca (literalmente) en cada una de sus imágenes: si uno de los motores del arte es la experimentación, un buen día Bloom se preguntó: “¿Por qué no ver los efectos de la orina en los rollos fotográficos?”, y el resultado es surrealista e impresionante.
“Accidentalmente”, relata Bloom, “lavé mis pantalones con un rollo de mi cámara en el bolsillo”. Aunque pensó que las fotografías se arruinarían, el resultado le gustó, pues “añadía mucho sentimiento y textura a las imágenes”. Desde ese día, la fotógrafa probó diferentes líquidos para tratar sus rollos hasta llegar a la orina.
La serie Float On se realizó dejando el rollo en una copa de orina durante algunas horas, y luego dejándola secar por una semana. Una vez seco el rollo, se coloca en la cámara y se dispara. Otros resultados interesantes se han obtenido con jugo de limón, vinagre, vino y detergente.

Fuente: Pijama Surf

















