Este sábado 14 de marzo fiscales federales de Estados Unidos defendieron la decisión de bloquear el uso de fondos del Estado venezolano para cubrir los gastos de la defensa legal del expresidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, quienes enfrentan cargos por narcotráfico y otros delitos en tribunales estadounidenses.
Los fiscales explicaron que Washington no ha reconocido a Maduro como líder legítimo de Venezuela durante años, por lo que consideran que los recursos públicos del país no deben ser utilizados para financiar su defensa en Estados Unidos.
Anteriormente, los abogados de Maduro habían solicitado que se desestimara la acusación, argumentando que la revocación de una exención del Departamento del Tesoro que permitía usar fondos estatales para pagar la defensa violaba su derecho constitucional a contar con representación legal. También sostuvieron que, conforme a la legislación venezolana, el Estado debería cubrir los gastos de defensa de un presidente en casos relacionados con su mandato.
Sin embargo, los fiscales calificaron esa autorización anterior como un “error administrativo” y subrayaron que tanto Maduro como Flores pueden utilizar sus propios recursos para financiar sus abogados. Además, reiteraron que las sanciones estadounidenses buscan excluir a Maduro del poder y rechazaron cualquier argumento que confiera legitimidad política para acceder a recursos estatales venezolanos.
Maduro y Flores fueron capturados por fuerzas estadounidenses en Caracas el 3 de enero y trasladados a Estados Unidos, donde están detenidos en Brooklyn. Ambos se han declarado no culpables de los cargos en su contra.
El tribunal federal tiene programada una audiencia el 26 de marzo para abordar la disputa sobre si el gobierno venezolano puede destinar recursos públicos a la defensa legal de los acusados, en medio de un proceso en el que Estados Unidos reconoce a Delcy Rodríguez como jefa de Estado interina de Venezuela.









