El expresidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, fue trasladado a la clínica Angloamericana de Lima la madrugada de este miércoles, luego de presentar un cuadro de “presión alta” tras casi una semana de cumplir en prisión.
PPK cumple una orden de 10 días de detención preliminar por su vinculación con el caso Odebrecht y este miércoles, la justicia revisará nuevamente su caso, para determinar si extiende la medida o si permite al exmandatario estar en libertad mientras dure la investigación.
De acuerdo a diario El Comercio de Perú, el ex jefe de Estado se habría negado a ser llevado a una clínica para evitar “malas interpretaciones”, pero que finalmente su familia lo convenció por su estado de salud y por su edad (80 años).
Kuczynski, un exitoso exbanquero de Wall Street, es investigado por pagos de Odebrecht por asesorías a dos empresas ligadas a él: First Capital y Westfield Capital.
Odebrecht reveló a fines de 2017 que había pagado casi cinco millones de dólares por asesorías a First Capital y a Westfield Capital cuando el expresidente era ministro de economía de Toledo. El acusado negaba hasta ese momento todo vínculo con la brasileña.
La acusación asegura que Kuczynski favoreció a Odebrecht a través de un tramado legal en la construcción de la carretera interoceánica Perú-Brasil y el proyecto de irrigación hidroenergética Olmos, en el norte de Perú.
Además, Jorge Barata, exjefe de Odebrecht en Perú, dijo a fiscales peruanos en Brasil que la empresa aportó 300.000 dólares a la campaña presidencial de Kuczynski de 2016, un aportante que no figura en los registros.
Esta revelación provocó un proceso de destitución en el Congreso, que culminó con la renuncia de Kuczynski en marzo de 2018.











