José Gregorio López, de 46 años; José Enrique Palacios, de 18; Oswaldo Miguel Villanueva, de 32 años, y Jhon Dairo Jesús Toro, de 53, fueron cuatro de los 33 cadáveres que llevaron los efectivos de la policía científica durante el fin de semana (desde la tarde del viernes hasta el mediodía de ayer) a la morgue de Bello Monte.
Todos esos casos fueron por homicidio, la mayor causa de muerte en Caracas, según detallaron de forma extraoficial fuentes del Cicpc.
Además, esos cuatro cadáveres forman parte del promedio de ingresos diarios a la medicatura forense, el cual se ubica en 15 cada día, pues la cifra totalizada durante este mes (hasta el mediodía de ayer) sumaba los 171 ingresos.
De esas cuatro muertes violentas, la más resaltante fue la de Jhon Dairo Jesús, un comerciante de origen colombiano que se nacionalizó venezolano.
El hecho ocurrió a las 7 y media de la noche del viernes en el Pasaje Esmeralda a Brisas de Gamboa de la parroquia San José.
El comerciante fue atacado dentro de su negocio de comida rápida llamado Delicias Mi Gran Colombia.
Al lugar llegaron diez sujetos armados a bordo de motos de alta cilindrada. Tres de ellos entraron al comercio y le preguntaron por el dueño de un Chevrolet Corsa que estaba estacionado afuera.
Como el comerciante les dijo que no sabía, lo golpearon y luego le dispararon varias veces. Lo llevaron a la clínica La Arboleda, donde llegó muerto.
De acuerdo a la versión de testigos, los pistoleros forman parte de un grupo colectivo que buscaba a un enemigo.
En relación al crimen de Oswaldo Miguel, la familia informó que lo balearon a las cinco de la madrugada del domingo. Estaba en una fiesta cerca de su casa, ubicada en el barrio El Nazareno de Petare, cuando lo atacaron a tiros.
En otra fiesta, pero en el sector Santa Isabel del kilómetro 18 de la carretera Petare-Santa Lucía, asesinaron a Jonathan Lafo, de 23 años, y dejaron heridas a tres personas.
El ataque ocurrió la noche del domingo.
EL UNIVERSAL








