Este domingo 15 de marzo se llevará a cabo «La Bajada» del Nazareno de San Pablo

Este domingo 15 de marzo se llevará a cabo «La Bajada» del Nazareno de San Pablo

Bajo el amparo de la Arquidiócesis de Caracas, la Basílica de Santa Teresa, en Caracas, abre sus puertas este domingo 15 de marzo para la bajada del Nazareno de San Pablo.

Ambas instancias religiosas invitan a los devotos a congregarse a las 10:00 am para compartir este acto de profunda significación religiosa, donde la imagen más venerada de la ciudad desciende para estar más cerca de su pueblo.

El llamado se extiende a devotos y cofrades para que formen parte de una de las tradiciones más relevantes del catolicismo caraqueño.

«Trae tus promesas, tu túnica morada y tu fe inquebrantable. ¡Acompáñanos en este día tan especial para nuestra Iglesia! Que la mirada dulce del Nazareno bendiga cada uno de tus pasos y nos llene de paz», señala la cuenta de la red social de Instagram de la Basílica de Santa Teresa.

Imagen milagrosa para los venezolanos

El Nazareno de San Pablo es una venerada imagen de Jesucristo cargando la cruz. Esta escultura del siglo XVII, tallada en madera de pino de Flandes, es atribuida al escultor sevillano Felipe de Ribas.

La imagen llegó a Caracas en 1674 y fue venerada inicialmente en la capilla de San Pablo Ermitaño, de donde toma su nombre.

Dicho templo fue demolido en el siglo XIX para la construcción del Teatro Municipal por orden del entonces presidente Antonio Guzmán Blanco.

Según reza la tradición, ante la insistencia de su esposa, Ana Teresa Ibarra, el mandatario ordenó la construcción de la Basílica de Santa Teresa para dar un nuevo hogar a la imagen. De ahí que la basílica posea dos naves: una dedicada a santa Ana y otra a santa Teresa.

El milagro del limonero

La devoción se consolidó definitivamente en 1696. Durante una epidemia de peste (conocida como vómito negro o escorbuto), la imagen fue sacada en procesión por primera vez. Al pasar por la esquina de Miracielos, la cruz se enredó con las ramas de un limonero, provocando que los frutos cayeran al suelo.

Los fieles interpretaron este hecho como una señal divina; recolectaron los limones, elaboraron infusiones y, paulatinamente, los enfermos recobraron la salud. Desde aquel milagro, cada Miércoles Santo, miles de venezolanos acuden a pagar sus promesas vestidos de morado, manteniendo viva una fe que atraviesa siglos.

 

 

 

 

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