Un nuevo decreto de estado de excepción establece cambios significativos en la organización del territorio y la seguridad nacional. Entre sus principales disposiciones, centraliza el control bajo mando militar, integra a la milicia en tareas de defensa y habilita al Ejecutivo para dictar futuras medidas extraordinarias.
A su vez, el texto enumera una lista específica de derechos constitucionales que garantiza expresamente. Es crucial señalar qué aspectos no están autorizados por este decreto, dejando clara la frontera entre lo establecido y lo que requeriría una nueva regulación.
Esta infografía desglosa punto por punto el alcance y los límites de la normativa:








