El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, anunció que el gobierno español solicitará formalmente a la Unión Europea el levantamiento de las sanciones que pesan sobre la funcionaria venezolana Delcy Rodríguez. Esta iniciativa surge tras la aprobación de una Ley de Amnistía por parte de la Asamblea Nacional de Venezuela, un gesto que Madrid interpreta como un avance significativo hacia la reconciliación.
Desde Barcelona, Albares subrayó que las sanciones internacionales no deben considerarse un fin en sí mismas, sino herramientas estratégicas para fomentar un entorno democrático y pacífico.En ese sentido, el canciller enfatizó que, si el gobierno venezolano está tomando medidas concretas de apertura, la comunidad europea tiene el deber de responder de manera recíproca.
Albares también aprovechó para recordar que Nicolás Maduro no figura personalmente en la lista de sancionados de la UE, y manifestó su esperanza de que la nueva ley se aplique con la mayor amplitud posible para garantizar que los presos políticos recuperen su libertad. A la par de este respaldo diplomático, instó a Rodríguez a mantener esta trayectoria de diálogo.
Sin embargo, la implementación de la amnistía no está exenta de controversia. Aunque el Parlamento venezolano aprobó la medida de forma unánime para cubrir hechos ocurridos durante los últimos 27 años, la redacción final establece condiciones estrictas, como la obligación de comparecer ante tribunales que han sido cuestionados por su falta de independencia.
Uno de los puntos más debatidos de la nueva legislación es el sistema de exclusiones. Si bien el texto abre la puerta al retorno de exiliados mediante apoderados legales, mantiene fuera de sus beneficios a quienes hayan incurrido en delitos de lesa humanidad o hayan promovido acciones armadas y el uso de fuerzas extranjeras contra la soberanía del país.
Esta última cláusula ha generado preocupación en sectores de la oposición, ya que podría ser utilizada para mantener la exclusión de figuras de alto perfil, como la Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, a pesar del clima de distensión que España busca promover en el seno de la Unión Europea.









