Familiares, amigos y seguidores del gaitero se unieron en un último adiós en el mismo lugar que inspiró tantas de sus canciones. El féretro de Aguirre fue llevado con solemnidad por sus seres queridos y servidores de María. La ceremonia, presidida por el presbítero José Miguel Hernández, fue un acto lleno de emoción, donde se evocó su legado musical y cultural
La Basílica del Rosario de Chiquinquirá fue el escenario de una emotiva misa de exequias en la que el pueblo zuliano, junto a los Chiquinquireños, despidió con respeto y amor a Renato Aguirre, el «Poeta Diamantino».
Familiares, amigos y seguidores del gaitero se unieron en un último adiós en el mismo lugar que inspiró tantas de sus canciones.
El féretro de Aguirre fue llevado con solemnidad por sus seres queridos y servidores de María, quienes lo acompañaron en su último recorrido hacia la paz eterna.
La ceremonia, presidida por el presbítero José Miguel Hernández, fue un acto lleno de emoción, donde se evocó su legado musical y cultural.
Durante la misa, el sacerdote recordó: «Su vida fue un canto que dejó la identidad de nuestro pueblo y de nuestra amada Virgen de Chiquinquirá». Con voz quebrada, continuó: «Su voz sigue viva en cada verso de la gaita. Tu voz no se apaga, tu gaita permanece. Descansa en la paz del Señor y que la Virgen de Chiquinquirá te reciba en su regazo», fueron palabras que resonaron en los corazones de todos los presentes, marcando el final de una era para la música gaitera.
El gobernador Luis Caldera y el alcalde Giancarlo Di Martino también se unieron a la ceremonia, destacando el inmenso legado cultural que Aguirre dejó al Zulia. Caldera expresó: «Estamos despidiendo a un orgullo zuliano», mientras que Di Martino resaltó que «los niños y niñas deben ser como Renato, alegres y grandes como él».
Asimismo, el Ministro de Comunicación e información y vicepresidente sectorial de Comunicación y Cultural, Miguel Pérez Pirela, expresó que es «un honor estar aquí junto a la familia de Renato, quien fue un pilar fundamental de la identidad zuliana».
El pueblo de Chiquinquirá, unido en su pena y gratitud, despidió a su querido «Poeta Diamantino», sabiendo que su música y su legado vivirán por siempre en el alma de la región.













