El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, dijo este lunes que el terremoto del pasado 10 de agosto deja hasta el momento 289 fallecidos, una cifra inferior a la de 304 divulgada horas antes por el Instituto de Medicina Legal (IML).
«Hasta este momento se reportan 289 compatriotas fallecidos, 4.187 heridos y 143 desaparecidos. Más de 120.328 familias han sido registradas como afectadas, hay 26.945 viviendas destruidas y más de 127.557 viviendas averiadas», expresó el mandatario en una alocución al país.
Según De la Espriella, los datos son preliminares y «por respeto a las víctimas y a sus familias», su Gobierno «solo comunicará datos debidamente consolidados».
Dos horas antes de la alocución presidencial, el IML señaló en un comunicado que ha recibido 304 cuerpos de víctimas del terremoto, de los cuales ya identificó a 300 que en su mayoría fueron entregados a sus familiares.
Los cuerpos recibidos provienen «de los departamentos de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca», los más afectados por el terremoto de magnitud 7,4, señaló el IML.
«La tragedia se extiende a 450 municipios en 15 departamentos. Esto significa que una tercera parte de la patria se vio afectada por el terremoto», agregó el presidente en su balance sobre la emergencia que vive el país.
Búsquedas hasta el final
De la Espriella, que comenzó su alocución con un minuto de silencio por los fallecidos, afirmó que «no existe palabra capaz de aliviar plenamente el vacío que deja un padre, una madre, un hijo, un esposo, una esposa, un hermano o un amigo».
Pese a que en Cali y Pereira, las dos ciudades más afectadas por el temblor, las esperanzas de encontrar personas con vida atrapadas son casi nulas y ya comenzaron las tareas de retirada de los escombros, el presidente pidió no abandonar la búsqueda.
«He dado la orden desde el primer minuto posterior al devastador evento de que mientras exista una posibilidad de encontrar con vida a un solo compatriota, los equipos de búsqueda y rescate sigan en el terreno», indicó.
De la Espriella agradeció el trabajo de los rescatistas, tanto nacionales como de los llegados de otros países, como Estados Unidos, Ecuador e Israel, así como a las decenas de miles de colombianos que se han movilizado para hacer donaciones en dinero o en productos de primera necesidad para los damnificados.
«El país ha hecho un esfuerzo extraordinario para recoger y trasladar ayudas, pero la tarea no termina cuando llegan esas ayudas a una capital departamental. Allí comienza la fase más compleja, llevarlas ordenadamente a cada municipio, corregimiento y vereda», dijo.
«Ninguna carretera averiada, ninguna falla de comunicaciones puede conducirnos a la designación y a permitir que nuestro pueblo pase más trabajo del que ya está pasando», afirmó.

El valor de la reconstrucción
El presidente agregó que una primera estimación técnica realizada por una firma privada sitúa en cerca de 30 billones de pesos (unos 9.500 millones de dólares) las pérdidas físicas directas provocadas por el terremoto en los departamentos más afectados.










