El petróleo: ¿Es posible una recuperación sostenible? (+ proyecciones)
noviembre 7, 2022 12:55 pm

La superación del rentismo petrolero aún no ha llegado. El ingreso petrolero sigue y seguirá siendo determinante para sostener al Estado y garantizar inversiones fundamentales para asegurar el buen funcionamiento de servicios fundamentales.

 

 

 

 

Más allá de los gastos básicos, lo que queda de la seguridad social también depende de la inversión pública, y la tributación interna aún no tiene la capacidad de cubrir estas necesidades aunque, todo hay que decirlo, ha representado una fuente importante de recursos en un entorno de crisis con una reducción dramática del Producto Interno Bruto.

 

 

 

 

 

 

Con esto en mente, en Aristimuño Herrera & Asociados consideramos que este año terminará como un período de recuperación relativa de la industria petrolera, que podría terminar en un escenario base con una producción equivalente a 725.000 barriles por día y que, en un supuesto optimista, alcanzara los 800.000 barriles diarios.

 

 

 

 

 

 

Obviamente, las noticias recientes sobre una posible reanudación del diálogo entre el gobierno y la oposición, bajo mediación del reino de Noruega, así como los contactos ya establecidos entre las administraciones de los presidentes Nicolás Maduro y Joseph Biden crean una expectativa favorable para la industria petrolera, pero sin resultados inmediatos.

 

 

 

 

 

 

 

Ya lo adelantó el CEO de Chevron en una entrevista con Bloomberg: la recuperación de la industria petrolera puede tardar años. Lo cierto es que esta no es una afirmación condicional, sino que, en efecto, reestablecer los números tradicionales de extracción de crudo no es, razonablemente, un objetivo de inmediato cumplimiento.

 

 

 

 

 

 

 

Sin embargo, la coyuntura de precios petroleros ha resultado rentable para Venezuela, por lo que estamos estimando una recuperación de los ingresos por exportaciones hasta alrededor de 12.900 millones de dólares, como escenario máximo. Este resultado significaría un incremento de 316% frente al ejercicio 2021.

 

 

 

 

 

 

Claro está, aún el país está muy lejos de los 85.600 millones de dólares que facturó la industria petrolera nacional en 2013, cuando producía más de 2.500.000 barriles por día de crudos de buena calidad.

 

 

 

 

 

 

A pesar del rol protagónico indiscutible que ha cumplido el sector privado en la recuperación de la economía que, como elemento coyuntural, es un acierto en el proceso, las exportaciones petroleras han ayudado a tener un flujo de importaciones que estimamos cerrará en 10.400 millones de dólares, un aumento de 14,3% frente al saldo de 2021.

 

 

 

 

 

 

Ciertamente, se nota una ralentización en la velocidad del crecimiento de la economía, por lo que sostenemos como escenario máximo una expansión de 9% este año, ya que los niveles de consumo privado siguen siendo bajos y la actividad económica de los sectores más dinámicos, como Comercio y Servicios, se ha reducido en el último trimestre.

 

 

 

 

 

 

Entre las muchas tareas –complejas en su mayoría- que el país tendrá que enfrentar en el futuro está la definición de una nueva estrategia petrolera. Ciertamente, el gobierno se ha resistido a una apertura del sector a la inversión privada impulsada por un marco legal y regulatorio cónsono, pero hay que preguntarse cuánto tiempo más podemos tener a un sector básico para nuestra economía en situación de estancamiento.

 

 

 

 

 

 

Otra pregunta: ¿Bastará con una flexibilización de las sanciones que pesan sobre PDVSA para reimpulsar sosteniblemente la actividad del sector? La respuesta parece ser que no. En nuestra opinión, este tema debe comenzar a debatirse abiertamente y sin complejos, en función de tomar las decisiones que, realmente, se conecten con el mejor interés nacional.

 

 

 

 

 

 

Las expectativas de cara al sector petrolero en 2023 apuntan a mantener un ritmo de recuperación moderado, por lo que corresponde al Ejecutivo Nacional dar pasos concretos para estimular, con medidas adecuadas, un flujo creciente de inversión privada, nacional e internacional, en nuestra industria petrolera.

 

 

 

 

 

 

En el más reciente Informe Privado de Aristimuño Herrera & Asociados, se presenta un análisis completo sobre el impacto que tiene la fuerte pérdida de poder compra de las familias en la recuperación económica del país con datos concretos y exclusivos. En la Visión General se vuelve a ocupar de la crisis de capital humano que enfrentan las empresas venezolanas.

 

 

 

 

 

 

Todos los viernes tenga a la mano la más oportuna, confiable, rigurosa y útil información para tomar las mejores decisiones de negocios en un entorno altamente volátil y complejo. Los invitamos a suscribirse al Informe Privado de Aristimuño Herrera & Asociados para estar al día con la dinámica económica y empresarial del país y las tendencias que la mueven.

 

 

 

 

 

 

 

Si desea ver una muestra de nuestro informe privado semanal y conocer más acerca de este y el resto de nuestros productos y servicios de consultoría, le invitamos a consultar nuestros planes de suscripción para que pueda seleccionar el más adecuado a sus necesidades y así empezar a disfrutar todos los viernes, de esta información de alto impacto para los gerentes y tomadores de decisiones.

 

 

 

 

Banca y Negocios