El petróleo de West Texas Intermediate (WTI) bajó un 2,77% este jueves, hasta 62,84 dólares el barril, después de conocerse las previsiones de 2026 de la Agencia Internacional de Energía (AIE), que coinciden con una bajada en la tensión en el Medio Oriente.
Al cierre de la sesión en la Bolsa de Nueva York, los contratos de futuros del WTI para entrega en marzo restaron 1,79 dólares respecto al cierre anterior.
Según la AIE, la demanda global de crudo aumentará en 2026 en unos 850.000 barriles diarios, impulsada por las economías no pertenecientes a la OCDE, especialmente China.
Sin embargo, este aumento está matizado por la previsión de un superávit de 3,73 millones de barriles diarios en 2026, frente al superávit de 3,69 millones proyectado en el informe del mes pasado.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aclaró este jueves que no ha hablado con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sobre la posible suspensión del diálogo con Irán por su programa nuclear, pero advirtió que, de no cerrarse un pacto, Washington activará una segunda fase «muy dura» para Teherán.
En una rueda de prensa le preguntaron sobre la reunión que mantuvo en la Casa Blanca un día antes con Netanyahu y si este le pidió suspender las conversaciones con el Gobierno iraní, Trump dijo que no «habían hablado sobre eso».
«Hablaré con ellos (los iraníes) todo lo que quiera y veremos si podemos llegar a un acuerdo con ellos. Y si no podemos, tendremos que pasar a la fase dos. La fase dos será muy dura para ellos», afirmó.
EFE











