El Consejo de Seguridad de la ONU se fractura tras la captura de Maduro en operación de EE.UU.

El Consejo de Seguridad de la ONU se fractura tras la captura de Maduro en operación de EE.UU.

La sorpresiva captura de Nicolás Maduro durante una operación militar de Estados Unidos ha desatado un terremoto diplomático en el Consejo de Seguridad de la ONU. Mientras Washington defiende la acción como una medida contra el narcoterrorismo, una coalición de países latinoamericanos denuncia una violación flagrante del derecho internacional, advirtiendo sobre las implicaciones de este precedente para la soberanía regional.

Washington: «Acción policial», no acto de guerra

El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Michael Waltz, justificó la intervención calificándola como una «acción policial» destinada a proteger a los ciudadanos estadounidenses. Waltz sostuvo que Maduro es un «narcotraficante» y un «presidente ilegítimo», descartando que el despliegue represente una declaración de guerra u ocupación formal del territorio venezolano.

Venezuela denuncia «ataque armado ilegítimo»

Desde Caracas, la representación venezolana —ahora bajo el control institucional de Delcy Rodríguez como presidenta encargada— exigió la liberación inmediata de Maduro. El embajador Samuel Moncada calificó la operación como un ataque armado que vulnera la Carta de las Naciones Unidas.

«Tolerar estas acciones equivale a normalizar la sustitución del derecho por la fuerza», advirtió Moncada, haciendo un llamado urgente a la desescalada y al diálogo.

El bloque de rechazo: Soberanía y advertencias

Varios países de la región, liderados por Colombia, Brasil y México, expresaron su profunda preocupación por el uso de la fuerza militar:

  • Colombia: La embajadora Leonor Zalabata denunció la violación de la integridad territorial venezolana. Además, reveló una nota de tensión adicional: la advertencia de Donald Trump sobre una posible misión similar en suelo colombiano dirigida contra el gobierno de Gustavo Petro.

  • Brasil: El representante Sérgio Danese alertó que el operativo establece un «precedente extremadamente peligroso» y rechazó la posibilidad de convertir a Venezuela en un protectorado.

  • México: El embajador Héctor Vasconcelos calificó la intervención como una «agresión militar» que pone en riesgo la estabilidad de todo el Caribe, instando a retomar la mediación internacional propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum.

  • Chile: Aunque Paula Narváez reiteró que Chile no reconoce el régimen de Maduro, enfatizó que «el respeto al derecho internacional no admite excepciones» y que las crisis de derechos humanos no tienen soluciones militares.

 

Bajas militares y posturas ideológicas

Cuba y Nicaragua mantuvieron la retórica más dura contra Washington. El representante cubano, Ernesto Soberón, confirmó la muerte de 32 militares cubanos durante los operativos, asegurando que cayeron en «combate directo» tras ofrecer resistencia. Por su parte, Nicaragua tildó la operación de «acto bárbaro» y exigió el retorno de Maduro.

El bloque de apoyo: Transición y legitimidad

En la otra acera, algunos países vieron en la acción de EE. UU. una oportunidad para el cambio de mando:

País Postura Principal Propuesta
Argentina Apoyo total a EE. UU. Reconocimiento de la determinación frente a un «régimen ilegítimo».
Paraguay Restauración democrática Que asuman las autoridades electas (Edmundo González Urrutia).
Panamá Interinidad limitada Transición inmediata hacia el gobierno de González Urrutia.

La sesión cerró sin un consenso claro, dejando al Consejo de Seguridad en un punto muerto mientras la situación sobre el terreno en Venezuela sigue siendo incierta bajo el mando de Delcy Rodríguez.

También exigió la liberación incondicional de los presos políticos y el respeto a los derechos humanos.

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