El alcalde de Kiev, Vitali Klichkó, volvió a pedir este viernes a los habitantes de la capital ucraniana que se trasladen temporalmente a otro lugar si les es posible, al advertir de que la crisis energética creada por los ataques continuados de Rusia al sistema eléctrico y gasístico podría empeorar.
“Me dirijo a los residentes y les hablo claro: la situación es extremadamente difícil y puede que aún no estemos en el momento más difícil”, dijo en sus redes sociales.
A los habitantes que decidan permanecer en la ciudad, el regidor les animó a hacer acopio de productos básicos como agua y medicamentos, por si hay también problemas también de suministro de bienes.

Millones de personas sin luz ni calefacción
Klichkó ya hizo un llamamiento parecido a abandonar la ciudad para establecerse de forma provisional en otros lugares donde el suministro de energía estuviera garantizado el pasado 9 de enero, cuando Rusia lanzó el primero de los bombardeos masivos que ha lanzado este año contra Ucrania.
Millones de personas en Kiev y otras ciudades se han quedado durante días sin luz y calefacción.
Rusia empezó esta nueva serie de ataques coincidiendo con el período invernal más frío en las últimas dos décadas en Ucrania.
Las temperaturas en la capital se han acercado en los últimos días a los veinte grados bajo cero y hoy alcanzan los -9.
Según el alcalde, unas 600.000 personas han dejado Kiev desde el pasado 9 de enero.
El ayuntamiento de la ciudad ha hecho este cálculo por las señales de los teléfonos móviles que funcionan en ciudad, según explicó un funcionario municipal.
Klichkó ha precisado que esta mañana, cerca de dos mil edificios de viviendas seguían sin calefacción en Kiev. EFE









