En una acción que escala la presión sobre las rutas de suministro vinculadas al gobierno de Caracas, fuerzas del Comando Sur de los Estados Unidos (SOUTHCOM) interceptaron y detuvieron este miércoles al buque cisterna M/T Sophia. La operación, ejecutada en aguas internacionales del Mar Caribe, contó con la coordinación estratégica del Departamento de Defensa y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Intercepción en alta mar
El M/T Sophia fue detectado por los sistemas de vigilancia avanzada de la Operación Lanza del Sur, la masiva ofensiva aérea y naval que Washington mantiene en la región desde septiembre. Según el reporte oficial emitido por el Comando Sur a través de su cuenta en X:
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Perfil de la embarcación: El buque ha sido identificado como parte de la «flota oscura» (shadow fleet), un entramado de cargueros que operan con transpondedores apagados o banderas de conveniencia para evadir sanciones internacionales.
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Cargamentos ilícitos: Al momento de la intercepción, las autoridades confirmaron que el buque realizaba actividades ilegales, presuntamente vinculadas al transporte de crudo o suministros restringidos destinados a financiar estructuras criminales.
Un mensaje directo a Caracas
Esta captura es la primera de gran magnitud desde que el presidente Donald Trump amenazara con un «segundo ataque» si la nueva administración de Delcy Rodríguez no cesaba el envío de cargamentos a adversarios de EE. UU.
«No permitiremos que las redes de la flota oscura sigan operando con impunidad en nuestro hemisferio», señalaron fuentes del Pentágono tras la detención del navío.
La detención del M/T Sophia envía una señal inequívoca a los socios internacionales de Venezuela: el control del Caribe por parte de la flota estadounidense es total. El incidente ocurre mientras en Nueva York continúa el proceso judicial contra Nicolás Maduro, elevando aún más la tensión en las costas venezolanas.











