La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, explicó durante una rueda de prensa que el mandatario y su equipo energético están monitoreando de cerca la evolución de los mercados. Según datos de la Asociación Americana del Automóvil, el precio promedio de la gasolina regular en Estados Unidos alcanzó este martes los 3,54 dólares por galón. Ante este panorama, Washington ya ha implementado algunas medidas para proteger el flujo energético global
El gobierno de Estados Unidos, encabezado por el presidente Donald Trump, está analizando nuevas medidas para contener el aumento del precio de la gasolina, impulsado por las tensiones en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, explicó durante una rueda de prensa que el mandatario y su equipo energético están monitoreando de cerca la evolución de los mercados y manteniendo conversaciones con representantes de la industria. Asimismo, indicó que el Ejército estadounidense también estudia posibles acciones adicionales para enfrentar la situación.
Aunque la funcionaria no detalló las alternativas que se analizan, aseguró que el presidente está dispuesto a utilizarlas si considera que son necesarias para estabilizar los precios del combustible.
Según datos de la Asociación Americana del Automóvil, el precio promedio de la gasolina regular en Estados Unidos alcanzó este martes los 3,54 dólares por galón, su nivel más alto desde mediados de 2024. El organismo señaló que el combustible ha aumentado alrededor de 21 % en el último mes, en gran parte debido a las interrupciones en el suministro mundial de crudo provocadas por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
La escalada de tensiones ha afectado directamente el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo que se transporta en el mundo, además de grandes volúmenes de gas natural y otras materias primas estratégicas.
En las últimas semanas se han registrado ataques contra petroleros y cargueros que transitan por la zona, hechos que han dejado al menos siete marineros muertos, según la Organización Marítima Internacional. Las amenazas de la Guardia Revolucionaria Islámica de continuar con estas acciones han reducido considerablemente el tráfico en esta ruta clave.
Ante este panorama, Washington ya ha implementado algunas medidas para proteger el flujo energético global, entre ellas ofrecer seguros contra riesgos a los buques que operan en el golfo Pérsico, suspender ciertas sanciones vinculadas al petróleo y considerar la escolta naval de petroleros por parte de la Armada estadounidense.
Pese al incremento reciente del combustible, la Casa Blanca aseguró que el impacto en los precios será temporal y sostuvo que la operación militar en Irán podría contribuir a estabilizar el mercado energético a largo plazo.









