El presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, sostuvo este miércoles un encuentro estratégico con el expresidente de Ecuador, Jamil Mahuad. La reunión tuvo como eje central el intercambio de perspectivas sobre las crisis políticas y económicas de la región, enfocándose en las lecciones que Venezuela puede extraer para asegurar una estabilidad democrática duradera.
Lecciones internacionales para la reconstrucción
Durante el diálogo, González Urrutia enfatizó que el éxito de la nueva etapa en Venezuela depende, en gran medida, de la capacidad de aprender de los aciertos y errores en experiencias internacionales.
«Las transiciones son procesos delicados que requieren de un liderazgo sereno y un compromiso irrestricto con el orden constitucional», afirmó el mandatario electo, marcando una clara distancia de los procesos improvisados.
Los principios de la estabilidad
González advirtió que cualquier desviación de los principios institucionales tiene un impacto directo en el bienestar de la población. En este sentido, delineó los pilares de su visión de cambio:
-
Liderazgo Institucional: Una conducción enfocada en la serenidad y la reconstrucción del Estado de derecho.
-
Blindaje Legal: La necesidad de que cada paso hacia la democracia esté amparado por la normativa vigente para evitar retrocesos.
-
Respeto a los Derechos Humanos: Un compromiso profundo con la protección de las garantías fundamentales como base de la paz social.
La reunión con Mahuad —figura clave en la historia política andina— sugiere que González Urrutia está articulando una red de consulta con líderes que han gestionado contextos de alta complejidad económica y política. Esta estrategia busca mitigar el costo de la inestabilidad y proyectar una imagen de previsibilidad ante la comunidad internacional y el mercado global.









