En un sorpresivo e histórico giro político, la exdiputada Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional de 2015 —reconocida por Washington como el último bastión legítimo de la oposición—, regresó este jueves a Venezuela tras años de exilio. Su retorno se produce tras una invitación directa del Departamento de Estado de EE.UU. para coordinar la transición política en el país caribeño.
A su llegada al Aeropuerto Internacional de Maiquetía en un vuelo procedente de Estados Unidos, Figuera anunció una agenda inmediata de alto nivel que incluye una reunión con el encargado de negocios de EE.UU. en Caracas, John Barrett, y un posterior encuentro cara a cara con el presidente de la Asamblea Nacional chavista, Jorge Rodríguez.
«Esta es la primera de muchas reuniones para organizarnos en función de una agenda de trabajo. Voy a reunirme con el responsable de la embajada, John Barrett, y posteriormente con Jorge Rodríguez», confirmó Figuera a la prensa.
#AHORA 🚨 | La presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015, Dinorah Figuera, llegó este martes a Venezuela en un vuelo procedente de Miami con el objetivo de impulsar un proceso para un Consejo Nacional Electoral (CNE) “creíble e independiente”. 🗳️🇻🇪
Figuera aseguró que no… pic.twitter.com/ZluSrUZKr5
— El Nacional (@ElNacionalWeb) June 18, 2026
La parlamentaria, quien se presenta en sus redes como presidenta de la AN 2026, aseguró que asume estas directrices bajo una hoja de ruta que busca «dirimir las diferencias» y abrir espacios para la libertad de expresión en esta nueva etapa del país.
El nuevo tablero tras la captura de Maduro
Este inesperado regreso ocurre meses después de que Figuera sostuviera un encuentro clave en abril con el subsecretario de Estado de EE.UU. para el Hemisferio Occidental, Michael Kozak. En dicha reunión, Washington ratificó su reconocimiento a la AN de 2015 para liderar una «transición democrática estable, ordenada y consolidada», un proceso acelerado tras la captura de Nicolás Maduro en enero pasado por parte de tropas estadounidenses.
De la persecución al diálogo en Caracas
El retorno de Figuera marca un contraste radical con la persecución judicial que pesaba en su contra. Exiliada en España desde 2021 tras denunciar el asesinato del concejal Fernando Albán bajo custodia del SEBIN, la dirigente asumió la presidencia del Parlamento de 2015 en enero de 2023 de forma virtual.
Desde entonces, el Ministerio Público chavista mantenía una orden de captura y alerta roja de Interpol en su contra por presunta «usurpación de funciones y traición a la patria». Asimismo, el chavismo la había señalado formalmente, junto a Juan Guaidó, por el control y supuesto perjuicio financiero contra Citgo, la filial de PDVSA en suelo estadounidense.
La presencia de Figuera en Caracas, con el aval de la Casa Blanca y la recepción del propio Jorge Rodríguez, evidencia el inicio de una fase de negociaciones definitivas para el rediseño institucional del país.









